Mostrando entradas con la etiqueta San Gregorio Magno. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta San Gregorio Magno. Mostrar todas las entradas

miércoles, 2 de septiembre de 2026

SANTORAL - SAN GREGORIO MAGNO

03 Septiembre


    El Papa Gregorio I, con más justicia llamado "Magno", fue el primer Pontífice que fue monje y ascendió a la silla apostólica cuando Italia se hallaba en una condición deplorable como consecuencia de las luchas entre los ostrogodos y el emperador Justiniano, que terminaron con la derrota y muerte de Totila, en el año 562. Aunque San Gregorio cumplía fiel y honrosamente sus funciones como prefecto, desde hacía tiempo se sentía llamado a una vocación superior, hasta que por fin resolvió apartarse del mundo y consagrarse al servicio de Dios, siendo ordenado séptimo diácono de la Iglesia Romana y enviado como embajador ante la corte bizantina. A principios del año 586, tras volver a Roma, se convirtió en abad del monasterio de San Andrés.

    En el año 590, una terrible epidemia arrebató la vida al Papa Pelagio y el pueblo escogió a Gregorio como nuevo Pontífice. Desde el momento que asumió el cargo de Papa, se impuso el doble deber de catequizar y cumplir con la disciplina; prohibió el cobro injusto de primas por entierros en iglesias, por ordenaciones o por conferir el palio y no permitió a los diáconos dirigir la parte cantada de la misa a menos que fueran escogidos por sus voces más que por su carácter. También destacó como predicador escogiendo temas del Evangelio del día y, hasta nosotros ha llegado algunas de sus homilías, llenas de elocuencia y sentido común, terminadas con una enseñanza moral que podía adaptarse a cada caso. Fue un excelente administrador de la Sede Pontificia pues todos los súbditos estaban contentos con lo que les tocaba en la distribución de bienes y aún entraba dinero a la tesorería.

    De toda su labor religiosa en occidente, la conversión de Inglaterra y el éxito que coronó sus esfuerzos encaminados hacia esta dirección fue para él, el mayor triunfo de su vida. Se le reconoce a San Gregorio la compilación del Antiphonario, la revisión y reestructuración del sistema de música sacra, la fundación de la famosa Schola Cantorum de Roma y la composición de varios himnos muy conocidos. Pero su verdadera obra se proyecta en otras direcciones. Se le venera como el cuarto Doctor de la Iglesia Latina, por haber dado una clara expresión a ciertas doctrinas religiosas que aún no habían sido bien definidas y quizá su mayor labor fue el fortalecimiento de la Sede.

Maestro Espiritual

    De su tarea de consolador y maestro de espiritualidad hallamos una excelente ilustración en las Homilías sobre el Evangelio o sobre Ezequiel, pronunciadas en Roma en 590-593, cuando todo parecía derrumbarse. En Moralia llevó a cabo una exégesis del libro bíblico de Job. Presenta a Job como figura del Redentor; en su mujer ve simbolizada la vida carnal, y en sus amigos, a los herejes, orientando siempre la interpretación hacia las lecciones morales y teológicas.

    Los Diálogos, escritos entre los años 593 y 594, fueron probablemente su obra más difundida. Habiéndose retirado por algún tiempo, cansado de las preocupaciones y responsabilidades de su cargo, a un lugar apartado, Gregorio expresa al diácono Pedro su disgusto por no haber podido dedicarse a la vida ascética, con la que tantos hombres pudieron alcanzar la perfección. Accediendo a los ruegos de Pedro, pasa luego a mostrar con ejemplos concretos la verdad de tal aserto, describiendo la vida y enumerando los milagros de santos italianos, tal como los aprendió de testimonios seguros o de su personal experiencia. La forma dialogada, usada ya desde antiguo en obras de este género, por ejemplo por Sulpicio Severo, constituye para el autor un simple medio para dar vivacidad a la narración y facilitar las transiciones; la forma intencionadamente simple y clara favoreció la grandísima difusión de la obra, pronto traducida a diversas lenguas y celebrada por escritores contemporáneos y posteriores.

    Si la actividad política del papa Gregorio Magno tuvo una importancia excepcional para el equilibrio político-religioso de la Europa medieval, su obra literaria constituyó hasta el siglo XII una incomparable fuente de meditación y de luz espiritual para todo el Occidente. A él se le atribuye también la compilación del Antifonario gregoriano, gran colección de cantos de la Iglesia romana.

Oremos

    Señor Dios, que cuidas a tu pueblo con ternura y lo gobiernas con amor, te pedimos que, por intercesión del papa San Gregorio Magno, concedas el espíritu de sabiduría a quienes has establecido como maestros y pastores de la Iglesia, para que así el progreso de los fieles constituya el gozo eterno de sus pastores. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios, por los siglos de los siglos. Amén

miércoles, 26 de noviembre de 2025

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 27 de Noviembre - "Alzaos, levantad la cabeza, se acerca vuestra liberación"


     San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Homilías sobre el Evangelio, n° 1, 3


"Alzaos, levantad la cabeza, se acerca vuestra liberación"
    
    "Las potencias de los cielos serán puestas en movimiento. " ¿A quién llama el Señor potencias de los cielos, si no a los ángeles, los arcángeles, los Tronos, las Dominaciones, los Principados y los Poderes? (Col 1,16) aparecerán visiblemente en el momento de la llegada del Juez...

    Entonces verán al Hijo del Hombre venir sobre las nubes con gran poder y majestad; como si claramente nos dijera: verán rodeado de gran pompa y majestad, al que no quisieron oír cuando se presentó humilde… estas palabras fueron dichas para los réprobos; pero para consuelo de los elegidos, dice:”Cuando empiecen a cumplirse estas cosas, levantad vuestras cabezas, puesto que se acerca vuestra redención”. Es como si la Verdad advirtiera claramente a sus elegidos diciendo: " en el momento en el que las desgracias del mundo se multiplican, regocijaos. Mientras se acaba el mundo, del que nunca fuisteis amigos, la redención que siempre deseasteis se acerca".

    Los que aman a Dios son invitados a regocijarse por ver acercarse el fin del mundo, porque encontrarán pronto el mundo que desean, cuando haya pasado aquel al que no están atados. Que los fieles que deseen ver a Dios, se abstenga bien de llorar por las desgracias que golpean el mundo, ya que sabe que estas mismas desgracias llegan su fin. Está escrito en efecto: "el que quiere ser amigo de las cosas de este mundo se hace enemigo de Dios" (Jc 4,4). El que pues no se regocija por ver acercarse el fin de este mundo, ése muestra que es su amigo, y de ahí da pruebas de ser enemigo de Dios.

    Más no sea así el corazón de los fieles, de los que creen que existe otra vida y los que, por sus actos, prueban que le aman... ¿En efecto, qué es esta vida mortal si no un camino? ¡Qué locura, hermanos míos, agotarse en el camino, no queriendo alcanzar el fin!...
Así, hermanos míos, no améis las cosas de este mundo, que, como vemos según los acontecimientos que se producen alrededor nuestro, no podrá subsistir por mucho tiempo.

lunes, 17 de noviembre de 2025

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 18 de Noviembre - "¡Llegó la salvación!"


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre el libro de Job, XI (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974)


"¡Llegó la salvación!"
           
    “Si suelta las aguas, inundan la tierra” (Jb 12,15) ¿Qué representa la tierra sino al pecador, sobre el que fue portado este juicio “¿Porque eres polvo y al polvo volverás” (Gn3,19)? He aquí por qué la tierra permanece inmóvil cuando el pecador no quiere obedecer a los mandamientos del Señor, cuando levanta su nuca orgullosa y cierra los ojos de su alma a la luz de la Verdad.

    Mas está escrito “Se ha detenido y hace vacilar la tierra” (Hab 3,6), porque si la verdad se fija en un corazón, el inmovilismo del alma es sacudido. Para eso la gracia del Espíritu Santo, por un don de lo Alto, se difunde en ella con la palabra del predicador. He aquí la tierra revuelta, porque el alma endurecida por el pecado pierde la terquedad de su inmovilismo y el alma que antes se paraba con la nuca rígida ante el Señor, ahora es transformada. Llorando se somete a los mandamientos del Señor. Si vemos la tierra de un corazón inmerso en las aguas de la gracia, soporta sin desagrado los ultrajes que ella misma infligía anteriormente. Ahora distribuye sus bienes y la que antes se dejaba llevar por los hechizos mortales de las vilezas, mortifica su carne por la abstinencia y estima las que la aman.

    Así, cuando en el alma de un hombre ha sido infundido el don divino, ella empieza a actuar de forma contraria a lo habitual. La tierra es retornada: la protuberancia que ayer sobresalía se envía hacia abajo y la faz que estaba enterrada en la profundidad, se lleva hacia lo alto.

martes, 19 de agosto de 2025

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 20 de Agosto - "¿Por qué permanecisteis allí todo el día sin hacer nada?"


     San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Homilías sobre los Evangelios, n° 19


"¿Por qué permanecisteis allí todo el día sin hacer nada?"
      
    Podemos repartir estas diversas horas del día entre los años de vida del hombre. El amanecer, es la infancia de nuestra inteligencia. La tercera hora puede aplicarse a la adolescencia, porque el sol deslumbra ya, por decirlo así, desde la altura, en los ardores de la juventud que empiezan a calentarse. La sexta hora, es la edad de la madurez: el sol se establece allí como su punto de equilibrio, ya que el hombre está en la plenitud de su fuerza. La novena hora designa la vejez, dónde el sol desciende, en cierto modo, desde lo alto del cielo, para que los ardores de la edad madura se refresquen. En fin, la undécima hora es la edad que se nombra como vejez avanzada...

    Unos son conducidos a una vida honrada desde la infancia, otros durante la adolescencia, otros en la edad madura, otros en la vejez y otros por fin en edad muy avanzada, es como si fueran llamados a la vid, a diferentes horas del día. Examinad pues vuestro modo de vivir, hermanos, y ved si vosotros actuáis como obreros de Dios. Reflexionad bien, y considerad si trabajáis en la vid del Señor... El que se descuidó de vivir para Dios hasta su última edad, es como el obrero que ha estado sin hacer nada hasta la undécima hora... "¿Por qué habéis estado todo el día sin hacer nada?" Es como si dijéramos claramente: "Si no habéis querido vivir para Dios durante vuestra juventud y edad madura, arrepentíos, por lo menos, en vuestra última edad... Venid, a pesar de todo, hacia los caminos de la vida"... ¿No fue a la undécima hora cuando el ladrón regresó? (Lc 23,39s) No fue por su edad avanzada, sino por el suplicio con que se encontró al llegar a la tarde de su vida. Confesó a Dios sobre la cruz, y expiró casi en el momento en el que el Señor le daba su sentencia. Y el Dueño de todo, admitiendo al ladrón antes que a Pedro en el descanso del paraíso, distribuyó bien el salario comenzando por el último.

domingo, 25 de mayo de 2025

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 26 de Mayo - "Elevar el espíritu hasta la esperanza de la gloria"


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre el libro de Job, XIII (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974)


"Elevar el espíritu hasta la esperanza de la gloria"
           
    Si la santa Iglesia soporta las adversidades de la vida presente, es porque es conducida por una gracia de lo Alto, hasta las recompensas eternas. Desprecia la muerte de su carne, porque aspira a la gloria de la resurrección. Es transitorio lo que ella sufre, perpetuo lo que espera. Los bienes perpetuos no le inspiran ninguna duda, porque posee ya un testimonio fiel en la gloria de su Redentor. Ella ve en espíritu la resurrección de su carne y se levanta con todas sus fuerzas hacia la esperanza. Lo que ve ya cumplido en su Cabeza, se cumplirá un día en el Cuerpo de su Redentor, es decir en ella misma. Tal es su inquebrantable esperanza. (…)

    Como la esperanza de la resurrección está fortificada en la Iglesia por la esperanza de la resurrección del Señor, habría que agregar que hay en el cielo un testigo fiel. La Iglesia tiene ya como testigo al Resucitado de entre los muertos, que está en los cielos.

    Así, cuando sufre una adversidad, cuando está agotado por duras tribulaciones, el pueblo fiel puede elevar su espíritu hasta la esperanza de la gloria que lo espera. Funda su confianza en la resurrección de su Redentor “Aún ahora, mi testigo está en el cielo y mi garante, en las alturas” (Jb 19,19). Tenemos el derecho de llamarlo garante porque conoce nuestra naturaleza, no solamente por crearla, sino también al asumirla. Ya que para él conocer nuestra condición es haberla aceptado.

martes, 8 de abril de 2025

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 09 de Abril - "Uno es el camino de la verdad"


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre el libro de Job, XII (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974)


"Uno es el camino de la verdad"
           
    “El día tenebroso lo aterra, la angustia y la opresión lo acometen, como un rey preparado para el ataque” (Jb 15,23-24). En todos sus actos el hombre injusto es envestido por la tribulación y la angustia, ya que ansiedad y sospechas turban su corazón.

    Alguien que aspira en secreto a tomar el bien de otro, agota su pensamiento reflexionando en cómo evitar dejarse prender. Otro abandona la verdad y resuelve mentir para engañar al que lo escucha. ¡Qué prueba velar en la inquietud para que su engaño no sea descubierto! Se representa lo que pueden responderle los que descubren la verdad y a fuerza de reflexiones quiere saber los medios para superar a la verdad con los argumentos de la falsedad. Así, se encuentra rodeado y para poder responder se pone a buscar falsos argumentos. ¡Si quisiera decir la verdad, estaría sin tormentos!

    Uno es el camino de la verdad y agotadora la ruta de la mentira. Por eso esta  palabra del Profeta: “Ellos no dicen la verdad; han habituado sus lenguas a mentir, están pervertidos” (Jr 9,4). Es sabiduría decir “El día tenebroso lo aterra, la angustia y la opresión lo acometen”, porque se agotan en miedos, en vez de tomar el camino de la tranquilidad, que es el de la verdad. 

sábado, 22 de marzo de 2025

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 23 de Marzo - “Con Dios la sabiduría y el poder”


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre el libro de Job, XI (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974)


“Con Dios la sabiduría y el poder” 
          
    “En los cabellos blancos está la sabiduría y en la edad avanzada, la inteligencia” (Jb 12,12). Estas firmes palabras acerca de la raíz de la sabiduría, toman toda su fuerza en el arte de vivir, en la prueba de la acción. Pero como frecuentemente es otorgada una larga vida sin que sea concedida la gracia de la sabiduría, es lógico nombrar ahora al que dispensa los dones.

    “Pero con Dios están la sabiduría y el poder, a él pertenecen el consejo y la inteligencia” (Jb 12,13). Aplicamos estas palabras pertinentes al Hijo único del Padre soberano, tomando consciencia que él es la sabiduría y la fuerza de Dios. Pablo también da testimonio a nuestra inteligencia cuando dice que es “Cristo fuerza y sabiduría de Dios” (1 Cor 1,24). Él, que es siempre en Dios porque “Al principio existía la Palabra, y la Palabra estaba junto a Dios, y la Palabra era Dios” (Jn 1,1).

    Dios posee el consejo y la inteligencia. Consejo, porque ordena a sus actos; inteligencia, porque conoce los nuestros. La palabra consejo puede designar también la lentitud de su juicio secreto, ya que puede tardar en tocar al culpable. No porque no vea sus carencias a la justicia, sino para que veamos que la condenación diferida, en la perspectiva de una penitencia, procede de su consejo, aparentemente tardío.

miércoles, 27 de noviembre de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 28 de Noviembre - “Veremos venir al Hijo del hombre”


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre Job, XII (SC 212.Morales sur Job, Cerf, 1974)


“Veremos venir al Hijo del hombre”
            
    “Tú llamarías, y yo te respondería” (Jb 14,15). Respondemos a alguien si nuestro comportamiento es acorde a sus actos. En esta transformación, el llamado viene del Señor y ante el radiante esplendor del ser incorruptible, la respuesta del hombre se hace incorruptible y liberada de su corrupción.

    Ahora, en tanto seamos esclavos de nuestra corrupción, no respondemos al autor de nuestra vida. No teniendo nada en común corrupción e incorrupción, ninguna semejanza nos permite dar una respuesta. Pero, la Escritura ilumina sobre el cambio definitivo: “Sabemos que cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es” (1Jn 3,2). Nosotros responderemos verdaderamente al llamado de Dios el día que, al llamado de la Incorrupción soberana, nos levantaremos incorruptibles.

    La criatura es incapaz de darse por ella misma tal estado y sólo el don de Dios todopoderoso permite la mutación que da la maravillosa gloria de la incorruptibilidad. Job tiene el derecho de agregar “Ansiarías ver la obra de tus manos” (Jb 14,15). Es como si dijera abiertamente “Si tu criatura corruptible puede subsistir hasta la incorruptibilidad, es porque la mano de tu poder la endereza y la gracia de tu atención la mantiene para que ella pueda subsistir”.

lunes, 25 de noviembre de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 26 de Noviembre - “El recuerdo del justo permanecerá para siempre”


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre Job, XI (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974)


“El recuerdo del justo permanecerá para siempre” 
            
    “Las que ustedes alegan son sentencias de ceniza” (Jb 13,12). Los que poseen un pensamiento terrestre modelado en el siglo, en cada acto tientan  dejar la memoria de su persona. Título de guerra o altos muros de sus edificios o disertaciones sobre las ciencias del siglo, ellos sobre-valorizan sus propias virtudes y se edifican un nombre que asegure su recuerdo.
 
    Pero como la vida está pronta a ir hacia su fin, ¿qué subsistirá de estable en ella, ya que en su movilidad está pronta a derrumbarse? Un soplo los lleva, como dice la Escritura “Sucede así con los malvados: ellos son como paja que se lleva el viento” (Sal 1,4). Los comparamos a la ceniza, ya que se ubican en un lugar en el que un viento se los llevará. Aunque quieran exaltar la gloria de su nombre, han hecho de su memoria una ceniza, que un viento de un mundo mortal se lleva.

    En cambio, la Escritura dice del justo: “El justo no vacilará jamás, su recuerdo permanecerá para siempre” (Sal112,6). Porque sus actos se graban en la mirada de Dios solo, él fija el nombre que asegura su memoria en la eternidad.

miércoles, 20 de noviembre de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 21 de Noviembre - “¡Si también hubieras comprendido el mensaje de paz!”


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre Job, XII (SC 212.Morales sur Job, Cerf, 1974)


“¡Si también hubieras comprendido el mensaje de paz!” 
            
    “Voces horribles resuenan en sus oídos, en plena paz lo asalta el devastador” (Jb 15,21). Nada es más feliz que un corazón sencillo, porque manifestándose al otro sólo por la inocencia, no tiene nada que temer del otro. En su sencillez él es como un fuerte castillo. No se inquieta por sufrir de parte de  otros, lo que no recuerda haber hecho sufrir. Por eso, esta sabia palabra de Salomón “el temor del Señor es un refugio seguro” (Prov 14,26). Y también “el corazón feliz siempre está de fiesta” (Prov 15,15). La paz de la seguridad es como una fiesta que se renueva sin cesar.

     Un espíritu desviado, al contrario, está siempre trabajando: o maquinando golpes contra los otros o temiendo los golpes de los otros contra él. Todo lo que imagina contra su prójimo, tiene miedo que su prójimo lo imagine contra él. Por todos lados sospechas, de todos lados alarmas. Si recuerda a una persona, está seguro que es alguien que le desea un mal. La falta de la paz de la seguridad, es porque tiene los oídos llenos de ruidos horribles.

     Miren a un hombre de este tipo. Si su prójimo le habla con sencillez, sin pensamientos ocultos hostiles, él sospecha una trampa, ya que el que actúa  siempre con engaño, no concibe que se pueda actuar con sencillez. (…) “Voces horribles resuenan en sus oídos, en plena paz, lo asalta el devastador. El no espera evadirse de las tinieblas y está destinado a la espada” (Jb 15,21-22). Cree estar rodeado de trampas que van a golpearlo y pierde la esperanza de su salvación.

domingo, 29 de septiembre de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 30 de Septiembre - "La Iglesia humildemente, en la verdad"


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre Job, XIV (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974)


"La Iglesia humildemente, en la verdad"
            
    “Aunque fuera verdad que cometí un error, mi error me concierne sólo a mí” (Jb19,4). Lo propio de los heréticos es llenarse de vana arrogancia por su ciencia, despreciar la simplicidad de una fe recta y juzgar sin mérito la vida de los humildes. La santa Iglesia, al contrario, ante toda verdad que llega a su verdadera sabiduría, abaja humildemente su pensamiento, huyendo de la suficiencia de la vana ciencia, la fatuidad de la búsqueda sobre los misterios, la presunción de sondar los problemas que son más allá de sus fuerzas. Le es más útil aplicarse a ignorar lo que no puede sondear, que a definir frontalmente lo que ignora. 

    Se dice que está con nosotros el que está por nosotros  e, inversamente, no está con nosotros el que está contra nosotros. Ya que el herético se envanece con su propia ciencia y los fieles se humillan en el sentimiento de su ignorancia, el bienaventurado Job puede decir en su nombre, pero también en acuerdo con la Iglesia universal: “Aunque fuera verdad que cometí un error, mi error me concierne sólo a mí”. Es como decir claramente a los heréticos: Su ciencia no está con ustedes porque ella está contra ustedes, porque los endurece un loco orgullo. Pero mi error, mi ignorancia, está por mí, porque lejos de tener el orgulloso atrevimiento de hacer una encuesta sobre Dios, me mantengo humildemente en la verdad.  

lunes, 16 de septiembre de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 17 de Septiembre - "La esperanza de nuestra resurrección"


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Morales sobre Job, XIV (SC 212. Morales sur Job, Cerf, 1974).


"La esperanza de nuestra resurrección"
          
     Por la muerte de la carne permanecemos en el polvo hasta el fin del mundo. Nuestro Redentor, el tercer día, liberado de la aridez de la muerte y en una fresca lozanía, muestra el poder de su divinidad resucitando en su propia carne. (…) Si es verdad que el cuerpo del Señor está vivo después de su muerte, para nuestros cuerpos es hasta el fin del mundo que es postergada la gloria de la Resurrección. Por eso Job tuvo el cuidado de marcar esa postergación diciendo “Porque yo sé que mi Redentor vive y que él, el último, se alzará sobre la tierra. Y después,… yo, con mi propia carne, veré a Dios” (Jb 19,25-26).

    Tenemos la esperanza de nuestra resurrección, ya que estamos en presencia de la gloria de nuestra Cabeza. Que no digan -aún en su fuero interno- que si el Señor resucitó de la muerte es porque siendo Dios y Hombre en una sola y única persona, ha superado con su divinidad la muerte padecida en su humanidad. Y que nosotros, que somos solamente hombres, no podemos desprendernos de una condenación a muerte. Pero he aquí que los cuerpos de numerosos santos han también resucitado a su hora [según los Evangelios]. El Señor quiso mostrarnos en sí mismo la resurrección y nos presenta el ejemplo de seres semejantes a nosotros, por su naturaleza humana, para fortificarnos en la esperanza de la resurrección. Ante el don manifestado por el Hombre Dios en sí mismo, el hombre debía creer que la resurrección se podía producir en él y en otros de su misma naturaleza, puramente humana. 

martes, 20 de agosto de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 21 de Agosto - "¿Por qué permanecisteis allí todo el día sin hacer nada?"


      San Gregorio Magno (c. 540-604), papa y doctor de la Iglesia Homilías sobre los Evangelios, n° 19


¿Por qué permanecisteis allí todo el día sin hacer nada?

    Podemos repartir estas diversas horas del día entre los años de vida del hombre. El amanecer, es la infancia de nuestra inteligencia. La tercera hora puede aplicarse a la adolescencia, porque el sol deslumbra ya, por decirlo así, desde la altura, en los ardores de la juventud que empiezan a calentarse. La sexta hora, es la edad de la madurez: el sol se establece allí como su punto de equilibrio, ya que el hombre está en la plenitud de su fuerza. La novena hora designa la vejez, dónde el sol desciende, en cierto modo, desde lo alto del cielo, para que los ardores de la edad madura se refresquen. En fin, la undécima hora es la edad que se nombra como vejez avanzada...

    Unos son conducidos a una vida honrada desde la infancia, otros durante la adolescencia, otros en la edad madura, otros en la vejez y otros por fin en edad muy avanzada, es como si fueran llamados a la vid, a diferentes horas del día. Examinad pues vuestro modo de vivir, hermanos, y ved si vosotros actuáis como obreros de Dios. Reflexionad bien, y considerad si trabajáis en la vid del Señor... El que se descuidó de vivir para Dios hasta su última edad, es como el obrero que ha estado sin hacer nada hasta la undécima hora... "¿Por qué habéis estado todo el día sin hacer nada?" Es como si dijéramos claramente: "Si no habéis querido vivir para Dios durante vuestra juventud y edad madura, arrepentíos, por lo menos, en vuestra última edad... Venid, a pesar de todo, hacia los caminos de la vida"... ¿No fue a la undécima hora cuando el ladrón regresó? (Lc 23,39s) No fue por su edad avanzada, sino por el suplicio con que se encontró al llegar a la tarde de su vida. Confesó a Dios sobre la cruz, y expiró casi en el momento en el que el Señor le daba su sentencia. Y el Dueño de todo, admitiendo al ladrón antes que a Pedro en el descanso del paraíso, distribuyó bien el salario comenzando por el último.

miércoles, 24 de julio de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 25 de Julio - "Beberéis mi copa"


      San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Homilías sobre los Evangelios, n° 35


"Beberéis mi copa"
      
    Hermanos míos, ya que celebramos hoy la fiesta de un mártir, debemos sentirnos interpelados por la forma de paciencia que practicó. Porque si nos esforzamos, con la ayuda del Señor, a guardar esta virtud, no dejaremos de obtener la palma del martirio, aunque vivíamos en la paz de la Iglesia.El caso es que hay dos tipos de martirio: uno que consiste en una disposición del espíritu, el otro que junta esta disposición del espíritu con los actos exteriores. Por eso podemos ser mártires aunque no muramos ejecutados por la espada del verdugo. Morir de la mano de los perseguidores, es el martirio en acto, en su forma visible; soportar los insultos, amando al que nos odia, es el martirio en el espíritu, en su forma escondida.

    Que hubiera dos tipos de martirios, el uno escondido, el otro público, el que es la Verdad lo atestigua pidiendo a los hijos del Zebedeo: "¿Podéis beber el cáliz que voy a beber? ", replicaron: "podemos", el Señor responde en seguida: "Mi cáliz, lo beberéis en efecto". ¿Qué debemos entender por este cáliz, si no los sufrimientos de la Pasión, sobre los que dice en otro lugar: "Padre mío, si es posible, que pase de mí este cáliz"? (Mt 26,39) Los hijos del Zebedeo, a saber a Santiago y Juan, no murieron los dos mártires, y sin embargo se les dijo a ellos que beberían el cáliz. En efecto, aunque Juan no murió mártir, sin embargo, los sufrimientos que no pasó en su cuerpo, los probó en su espíritu. Hay que concluir pues, de este ejemplo, que nosotros también podemos ser mártires sin pasar por la espada, si conservamos la paciencia en nuestra alma.

miércoles, 20 de marzo de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 21 de Marzo - "Yo soy"

 

       San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Homilías sobre el Evangelio, n° 18

"Yo soy"

    "Abraham, vuestro padre, exultó ante el pensamiento de ver mi día; lo vio, y se regocijó". Abraham vio el día del Señor cuando recibió en su casa a los tres ángeles que representan la Santísima Trinidad: tres huéspedes a los cuales se dirigió como a uno sólo (Gn 18,2-3)... Pero el espíritu de los que escuchan al Señor, no se eleva por encima de la carne y le dicen: "¿Todavía no tienes cincuenta años, y has visto a Abraham?" Entonces, despacio, nuestro Redentor desvía su mirada de su cuerpo de carne para ascenderlo a la contemplación de su divinidad, declarando: " En verdad, en verdad, os digo, antes de que Abraham hubiera existido, existo yo". "Antes" indica el pasado, y "existo" el presente. Porque su divinidad no tiene ni pasado ni futuro, sino que existe siempre, el Señor no dice "antes de Abraham, existía", sino "antes de Abraham, existo". Por eso Dios le dijo a Moisés: "Yo soy el que soy... Les dirás a los hijos de Israel: ' El que es, me ha enviado a vosotros" (Ex 3,14).

    Abraham tuvo un antes y un después; vino a este mundo... y lo dejó, llevado por el transcurso de su vida. Pero incumbe a la Verdad existir siempre (Jn 14,6), porque para ella nada comienza y se acaba por un tiempo determinado. Pero estos descreídos, que no podían soportar estas palabras de eternidad, corren a recoger piedras para lapidar a aquel al que no podían comprender...

    "Jesús se ocultó y salió del Templo". Es asombroso que el Señor hubiera escapado de sus perseguidores escondiéndose, cuando hubiera podido ejercer el poder de su divinidad... ¿Por qué, pues, se escondió? Porque habiéndose hecho hombre entre los hombres, nuestro Redentor nos dice ciertas cosas a través de su palabra y otras por su ejemplo. ¿Y qué nos dice con este ejemplo, si no que hay que evitar con humildad la cólera de los orgullosos, siempre que podamos y resistir?... Que nadie, pues, se rebele cuando reciba afrentas, que nadie devuelva insulto por insulto. Porque es más glorioso, a ejemplo de un Dios, evitar un insulto callándose, que aventajar replicando.

martes, 6 de febrero de 2024

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 07 de Febrero - "Los pensamientos salen del corazón del hombre"

´
San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la IglesiaMorales sobre Job, XI (SC 212, Morales sur Job, Cerf, 1974)


"Los pensamientos salen del corazón del hombre"

    “Estoy preparado para el juicio, yo sé que la razón estará de mi parte” (Jb 13,18). Un santo, debe a la asistencia de Dios el cuidar tan bien sus obras, que exteriormente no se encuentra contra él ninguna causa de acusación. Interiormente, tiene pensamientos tan circunspectos que aparece siempre irreprochable a los ojos del juez interior.

    Así como puede llegar a no fallar exteriormente en la acción, interiormente no puede llegar a fallar en pensamiento. La conciencia del hombre, en lo íntimo de su ser, está siempre sobre una pendiente resbaladiza para una caída. Un santo como Job habla tanto en su nombre como en el nombre de los elegidos cuando dice: “Estoy preparado para el juicio, yo sé que la razón estará de mi parte”. Porque en su conducta exterior nada puede reprocharse y es como hombre libre que dice esas palabras.

    El corazón del justo tiene a veces un loco pensamiento y es lo que explica estas nuevas palabras: “Entonces aceptaría quedarme callado y expirar” (Jb 13,19). El hombre, retomando un loco pensamiento, es mordido por el diente de la conciencia y se consume en silencio. Consumirse en silencio, es encontrar en sí mismo un fuego devorante.

sábado, 16 de diciembre de 2023

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 17 DE DICIEMBRE - «Entre vosotros está uno que no conocéis: él viene detrás de mí»


         San Gregorio Magno Sobre los Evangelios: ¿Por qué bautiza Juan?Homilía 7

«Entre vosotros está uno que no conocéis: él viene detrás de mí» 

    «Yo bautizo con agua, pero entre vosotros hay uno que no conocéis». No está en espíritu, sino en el agua que Juan bautiza. Incapaz de perdonar los pecados, lava con agua el cuerpo de los bautizados, pero no se lava el espíritu para el perdón. Entonces, ¿por qué bautizar, si no se limpian los pecados por su bautismo? ¿Por qué, si no permanecería en su papel de precursor? Al igual que al nacer, precedió al Señor que iba a nacer, también lo precedió, al bautizarse, el Señor que iba a ser bautizado. Precursor de Cristo por su predicación, lo precedió también bautizando, el que fue la imagen del sacramento que estaba por venir.

    Juan anunció un misterio cuando dijo que Cristo estaba entre los hombres y que no lo conocían, ya que el Señor, cuando se mostró en la carne se hizo visible en su cuerpo e invisible en su majestad. Y Juan añade: «El que viene después de mí se ha puesto delante mío» (Jn 1,15)...; explica las causas de la superioridad de Cristo cuando dice: «Porque existía antes que yo», como si dijera claramente: «Si va delante mío, aunque él nació después que yo, es porque el tiempo de su nacimiento, no le pone límites. Nacido de una madre en el tiempo, es engendrado por el Padre fuera del tiempo».

    Juan muestra humilde respeto, continúa: {yo no soy digno de desatar la correa de su sandalia.» Era costumbre entre los antiguos, que si alguien se negaba a casarse con una chica con la que estaba prometido, esta desataba la sandalia de aquel que se volvía atrás. Pero Cristo ¿no se mostró como el Esposo de la santa Iglesia?... Pero debido a que los hombres pensaban que Juan era el Mesías – cosa que el mismo Juan negaba - se declara indigno de desatar la correa de su sandalia. Es como si dijera... «No me adjudico incorrectamente el nombre del esposo» (cf. Jn 3,29).

viernes, 10 de noviembre de 2023

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 11 DE NOVIEMBRE - «Ningún criado puede servir a dos señores»


San Gregorio Magno (c. 540-604) papa y doctor de la Iglesia Comentario moral del Libro de Job, 34


«Ningún criado puede servir a dos señores»

    Querer depositar su esperanza y su confianza en bienes pasajeros, es querer poner cimientos en una corriente de agua. Todo pasa; Dios permanece. Apegarse a lo transitorio es desprenderse de lo permanente. ¿Quién pues, si es arrastrado por los torbellinos agitados de una rápida corriente puede permanecer fijo en su lugar pese a ese torrente agitado? Si queremos evitar ser arrastrados por la corriente, debemos huir a todo lo que fluye, sino el objeto de nuestro amor nos forzará a llegar a lo que precisamente queremos evitar. El que se apega a los bienes transitorios seguramente será arrastrado allí adonde derivan las cosas hacia las cuales se aferra.

    La primer cosa por hacer es guardarse de amar los bienes materiales, la segunda, es no poner toda su confianza en los bienes que nos han sido confiados para utilizar, y no para gozar. El alma que se apega a los bienes pasajeros pierde rápidamente su propia estabilidad. El curso de la vida actual trae consigo lo que lleva, y es una loca ilusión, para aquel que es arrastrado por esta corriente querer permanecer de pie.

domingo, 29 de octubre de 2023

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 30 de Octubre - «Mujer, quedas libre de tu imperfección»


San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia Homilía: Era incapaz de mirar hacia lo alto. Homilías sobre el evangelio n. 31.



«Mujer, quedas libre de tu imperfección» 

    «Jesús enseñaba en la sinagoga un sábado. Había allí, una mujer poseída, desde hacía dieciocho años, de un espíritu que la tenía invalida»… «estaba curvada, y no podía mirar hacia arriba.» El pecador, preocupado por las cosas de la tierra y no buscando las del cielo, es incapaz de mirar hacia lo alto: como sigue deseos que le llevan hacia abajo, su alma, perdiendo su rectitud, se curva, y no ve más que lo que piensa sin cesar.

    Volveos hacia vuestros corazones, hermanos muy queridos, y examinad continuamente los pensamientos a los que no dejáis de dar vueltas en vuestro espíritu. Uno piensa en honores, otro en dinero, otro en aumentar sus propiedades. Todas estas cosas son bajas, y cuando el espíritu se invierte, se desvía, perdiendo su rectitud. Y porque no se levanta a desear los bienes de alto, es como esta mujer curvada, que sencillamente no puede mirar hacia lo alto…

    El salmista ha descrito muy bien nuestra curvatura cuando dijo de sí mismo, como símbolo de todo el género humano: «Estoy encorvado y encogido hasta el extremo» (Sal. 37,7). Se consideraba que el hombre, aunque creado para contemplar la luz de lo alto, fue arrojado fuera del paraíso a causa de sus pecados, y que en consecuencia, las tinieblas que reinan en su alma, le hacen perder el apetito de cosas de lo alto y prestar toda su atención a las de abajo… Si bien el hombre, perdiendo de vista las cosas del cielo, pensaba sólo en las cosas de este mundo, sería sin duda curvado y humillado, pero no «en exceso». Ahora bien, como no sólo las cosas de este mundo hacen bajar sus pensamientos…, sino, el placer defendido que hunde, no está sólo curvado, sino «curvado en exceso».

sábado, 23 de septiembre de 2023

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 24 de Septiembre - «El Reino de los cielos se parece a un propietario…»


San Gregorio Magno, papa y doctor de la Iglesia Homilía: Los trabajadores de la viña del Señor Homilías sobre el Evangelio, n° 19



«El Reino de los cielos se parece a un propietario…» 

    El Reino de los cielos se compara a un padre de familia que contrata trabajadores para cultivar su viña. Sin embargo ¿quién puede ser más justamente comparado con este padre de familia que nuestro Creador, que gobierna lo que ha creado, y ejerce en este mundo el derecho de propiedad sobre sus elegidos como un maestro sobre los servidores que tiene en su casa? Posee una viña, la Iglesia universal, que ha tenido siempre, por así decirlo, sarmientos que han producido santos, desde Abel, el justo, hasta el último elegido que nacerá al final del mundo.

    Este Padre de familia contrata trabajadores para cultivar su viña, desde el amanecer, a la hora tercera, a la sexta, en la novena y a la 11ª hora, ya que no ha cesado, del comienzo del mundo hasta el final, de reunir predicadores para instruir a la multitud de fieles. El amanecer del día, para el mundo, era desde Adán a Noé; la tercera hora, de Noé a Abraham; la sexta, de Abraham a Moisés; la novena, de Moisés hasta la llegada del Señor; y la 11ª hora, de la venida del Señor hasta el final del mundo. Los santos apóstoles han sido enviados para anunciar en esta última hora, y aunque han llegado tarde, han recibido un salario completo.

    El Señor no deja en ningún momento de enviar obreros para cultivar su viña, es decir para enseñar a su pueblo. Porque mientras hacía fructificar las buenas costumbres de su pueblo por los patriarcas, y luego por los doctores de la ley y los profetas, y, por último, los apóstoles, trabajaba, en cierto modo, cultivando su viña por medio de sus trabajadores. Todos aquellos que, a una fe recta, han unido las buenas obras, han sido los obreros de esta viña.

    Los trabajadores del principio del día, de la tercera, de la sexta y de la novena hora representan, pues, el antiguo pueblo hebreo, que, se aplica… desde el comienzo del mundo, a dar culto a Dios con una fe recta, y por tanto, no ha cesado, por así decirlo, de trabajar en el cultivo de la vid. Pero a la 11ª hora, son llamados los paganos, y es a ellos a quienes se destinan estas palabras: «¿por qué habéis estado allí, toda la jornada, sin hacer nada? » pues a lo largo de mucho tiempo, los paganos se habían descuidado de trabajar para la vida eterna, y estaban ahí, en cierta forma, toda la jornada, sin hacer nada. Pero observad, hermanos, lo que responden a la pregunta que se les ha planteado: «porque nadie nos ha contratado». En efecto, ningún patriarca, ni ningún profeta habían llegado a ellos. Y ¿qué quiere decir: «nadie nos ha contratado para trabajar» sino: «nadie nos ha predicado el camino de la vida»?

    Pero nosotros, ¿qué excusa pondremos, si no hacemos buenas obras? Recordemos que hemos recibido la fe, al salir del seno de nuestra madre, escuchado las palabras de vida desde nuestra cuna, y fueron las ubres de la santa Iglesia el alimento de la doctrina celestial al mismo tiempo que la leche materna.

    Podemos repartir estas diversas horas del día entre los años de vida del hombre. El amanecer, es la infancia de nuestra inteligencia. La tercera hora puede aplicarse a la adolescencia, porque el sol deslumbra ya, por decirlo así, desde la altura, en los ardores de la juventud que empiezan a calentarse. La sexta hora, es la edad de la madurez: el sol se establece allí como su punto de equilibrio, ya que el hombre está en la plenitud de su fuerza. La novena hora designa la vejez, dónde el sol desciende, en cierto modo, desde lo alto del cielo, para que los ardores de la edad madura se refresquen. En fin, la undécima hora es la edad que se nombra como vejez avanzada…

    Unos son conducidos a una vida honrada desde la infancia, otros durante la adolescencia, otros en la edad madura, otros en la vejez y otros por fin en edad muy avanzada, es como si fueran llamados a la vid, a diferentes horas del día. Examinad pues vuestro modo de vivir, hermanos, y ved si vosotros actuáis como obreros de Dios. Reflexionad bien, y considerad si trabajáis en la vid del Señor… El que se descuidó de vivir para Dios hasta su última edad, es como el obrero que ha estado sin hacer nada hasta la undécima hora… «¿Por qué habéis estado todo el día sin hacer nada?» Es como si dijéramos claramente: «Si no habéis querido vivir para Dios durante vuestra juventud y edad madura, arrepentíos, por lo menos, en vuestra última edad… Venid, a pesar de todo, hacia los caminos de la vida»… ¿No fue a la undécima hora cuando el ladrón regresó? (Lc 23,39s) No fue por su edad avanzada, sino por el suplicio con que se encontró al llegar a la tarde de su vida. Confesó a Dios sobre la cruz, y expiró casi en el momento en el que el Señor le daba su sentencia. Y el Dueño de todo, admitiendo al ladrón antes que a Pedro en el descanso del paraíso, distribuyó bien el salario comenzando por el último.