107 Los libros inspirados enseñan la verdad. «Como todo lo que afirman los hagiógrafos, o autores inspirados, lo afirma el Espíritu Santo, se sigue que los libros sagrados enseñan sólidamente, fielmente y sin error la verdad que Dios hizo consignar en dichos libros para salvación nuestra» (DV 11).
domingo, 6 de septiembre de 2026
LA SAGRADA ESCRITURA - CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA
106 Dios ha inspirado a los autores humanos de los libros sagrados. «En la composición de los libros sagrados, Dios se valió de hombres elegidos, que usaban de todas sus facultades y talentos; de este modo, obrando Dios en ellos y por ellos, como verdaderos autores, pusieron por escrito todo y sólo lo que Dios quería» (DV 11).
EVANGELIO - 07 de Septiembre - San Lucas 6,6-11
Es cosa pública que se cometen entre ustedes actos deshonestos, como no se encuentran ni siquiera entre los paganos, ¡a tal extremo que uno convive con la mujer de su padre!
¡Y todavía se enorgullecen, en lugar de estar de duelo para que se expulse al que cometió esa acción!
En lo que a mí respecta, estando ausente con el cuerpo pero presente con el espíritu, ya lo he juzgado, como si yo mismo estuviera allí.
Es necesario que ustedes y yo nos reunamos espiritualmente, en el nombre y con el poder de nuestro Señor Jesús, para que este hombre sea entregado a Satanás: así se perderá su carne, pero se salvará su espíritu en el Día del Señor.
¡No es como para gloriarse! ¿No saben que "un poco de levadura hace fermentar toda la masa"?
Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad.
Salmo 5,5-6.7.12.
¡Y todavía se enorgullecen, en lugar de estar de duelo para que se expulse al que cometió esa acción!
En lo que a mí respecta, estando ausente con el cuerpo pero presente con el espíritu, ya lo he juzgado, como si yo mismo estuviera allí.
Es necesario que ustedes y yo nos reunamos espiritualmente, en el nombre y con el poder de nuestro Señor Jesús, para que este hombre sea entregado a Satanás: así se perderá su carne, pero se salvará su espíritu en el Día del Señor.
¡No es como para gloriarse! ¿No saben que "un poco de levadura hace fermentar toda la masa"?
Despójense de la vieja levadura, para ser una nueva masa, ya que ustedes mismos son como el pan sin levadura. Porque Cristo, nuestra Pascua, ha sido inmolado.
Celebremos, entonces, nuestra Pascua, no con la vieja levadura de la malicia y la perversidad, sino con los panes sin levadura de la pureza y la verdad.
Salmo 5,5-6.7.12.
Tú no eres un Dios que ama la maldad;
ningún impío será tu huésped,
ni los orgullosos podrán resistir
delante de tu mirada.
Tu detestas a los que hacen el mal
y destruyes a los mentirosos.
¡Al hombre sanguinario y traicionero
lo abomina el Señor!
Así se alegrarán los que en ti se refugian
y siempre cantarán jubilosos;
tú proteges a los que aman tu Nombre,
y ellos se llenarán de gozo.
Evangelio según San Lucas 6,6-11.
ningún impío será tu huésped,
ni los orgullosos podrán resistir
delante de tu mirada.
Tu detestas a los que hacen el mal
y destruyes a los mentirosos.
¡Al hombre sanguinario y traicionero
lo abomina el Señor!
Así se alegrarán los que en ti se refugian
y siempre cantarán jubilosos;
tú proteges a los que aman tu Nombre,
y ellos se llenarán de gozo.
Evangelio según San Lucas 6,6-11.
Otro sábado, entró en la sinagoga y comenzó a enseñar. Había allí un hombre que tenía la mano derecha paralizada.
Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si curaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: "Levántate y quédate de pie delante de todos". El se levantó y permaneció de pie.
Luego les dijo: "Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?".
Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: "Extiende tu mano". El la extendió y su mano quedó curada.
Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús.
Los escribas y los fariseos observaban atentamente a Jesús para ver si curaba en sábado, porque querían encontrar algo de qué acusarlo.
Pero Jesús, conociendo sus intenciones, dijo al hombre que tenía la mano paralizada: "Levántate y quédate de pie delante de todos". El se levantó y permaneció de pie.
Luego les dijo: "Yo les pregunto: ¿Está permitido en sábado, hacer el bien o el mal, salvar una vida o perderla?".
Y dirigiendo una mirada a todos, dijo al hombre: "Extiende tu mano". El la extendió y su mano quedó curada.
Pero ellos se enfurecieron, y deliberaban entre sí para ver qué podían hacer contra Jesús.
Palabra del Señor
MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 07 de Septiembre - «Jesús, enseñaba en una sinagoga en Sábado. Los escribas y fariseos le observaban… Jesús conocía sus pensamientos…»
San Francisco de Sales Obras: Dos maneras de amar a Dios. Tratado del Amor de Dios, Libro VI, 1. IV, 301.
«Jesús, enseñaba en una sinagoga en Sábado. Los escribas y fariseos le observaban…
Jesús conocía sus pensamientos…»
Tenemos dos principales maneras de amar a Nuestro Dios: una afectiva, la obra efectiva, o como dice San Bernardo, activa. Por la primera, amamos a Dios y todo lo que El ama; y por la segunda, servimos a Dios y hacemos lo que nos ordena: Aquélla nos une con la bondad de Dios y ésta nos hace ejecutar su voluntad.
La una nos llena de complacencia, de benevolencia, de fervor y de deseos; la otra nos da la sólida resolución, la firmeza de valor y la inviolable obediencia que se requiere para cumplir lo que manda la voluntad de Dios, y para sufrir, aceptar, aprobar y abrazar todo lo que proviene del beneplácito divino.
La una nos hace gozar de Dios y la otra, que le agrademos. Por la una concebimos y por la otra producimos. Con la una ponemos a Dios en nuestro corazón y por la otra lo llevamos en nuestros brazos.
El primer ejercicio consiste principalmente en la oración; en ella pasan tantos movimientos interiores que es imposible expresarlos todos; no sólo porque son muchos en cantidad sino también por su calidad que, como es espiritual, no es fácil perfilarla y es casi imperceptible a nuestro entendimiento.
Dios es el único que, por su infinita ciencia, ve, sondea y penetra todas las vueltas y revueltas de nuestro espíritu; entiende de lejos nuestros pensamientos, sabe todos nuestros senderos, astucias y sutilezas. Su ciencia es admirable, prevé por encima de nuestra capacidad y no podemos alcanzarla.
Si nuestros espíritus quisieran hacerse una introspección reflexionando sobre los repliegues de sus acciones, se meterían en un laberinto en el que se perderían. Y sería insoportable saber cuáles son nuestros pensamientos, considerar nuestras consideraciones, discernir lo que discernimos, recordar que nos acordamos: resultaría un embrollo imposible de deshacer.
La oración es cosa secreta, Teótimo; hay que confiársela solamente a Dios.
SANTORAL - SANTA REGINA DE ALESIA
07 de Septiembre
En Alesia, en el territorio de los eduos, en la Galia, Santa Regina, mártir. No conocemos la verdadera historia de santa Regina, a la que menciona el Martirologio Romano como una mártir en el territorio de Autun. Las leyendas francesas nos la presentan como la hija de Clemente, un ciudadano pagano de Alise, en Borgoña. Su madre murió al darla a luz, y la niña fue entregada a una nodriza que era cristiana y educó a la criatura en la fe. Cuando Clemente descubrió eso, se negó a recibir a su hija en la casa y, por consiguiente, Regina regresó a vivir con su nodriza y se ganó el pan en el trabajo de pastora. Su belleza atrajo las miradas del prefecto Olybrius, quien, al saber que era de noble linaje, quiso casarse con ella. Regina se negó a aceptarlo y no quiso atender los discursos de su padre, quien trataba de convencerla para que se casara con un hombre tan rico. Ante la obstinación de la muchacha, el autor de sus días decidió encerrarla en un calabozo y, como pasaba el tiempo sin que Regina cediese, Olybrius desahogó su cólera haciendo azotar a la joven y sometiéndola a otros tormentos.
Una de aquellas noches, recibió en su calabozo el consuelo de una visión de la cruz al tiempo que una voz le decía que su liberación estaba próxima. Al otro día, Olybrius ordenó que fuera torturada de nuevo y que fuera decapitada después. En el momento de la ejecución, apareció una paloma blanquísima que causó la conversión de muchos. Este episodio invita a la comparación con la historia de santa Margarita del 20 de julio. A pesar de que no podemos confiar en lo que pretende ser la pasión de santa Regina, su culto tiene que haber sido antiguo, puesto que el nombre de la santa figura en el Hieronymianum. En tiempos recientes se descubrió que hubo una basílica dedicada a ella en Alise.
Oremos
Oh Señor, venimos delante de ti en este momento en el reconocimiento del valor de tu humilde mártir Santa Regina. Que seamos imitadores de su fidelidad y de amor por Ti mientras nos concedes el valor y la fuerza para seguirte, sin importar el costo. Ayúdanos a imitar sus virtudes durante nuestra vida terrenal y a disfrutar de la felicidad eterna con ella en el cielo. Te lo pedimos en el santo Nombre de Jesús, Nombre sobre todo nombre. Amén.
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