martes, 2 de agosto de 2016

INTENCIONES SANTO PADRE - AGOSTO 2016

El Papa Francisco pide rezar en agosto 
 “Para que el deporte fomente el encuentro fraternal entre los pueblos y contribuya a la paz en el mundo”


    El director internacional de la Red Mundial de Oración del Papa, el padre Frederic Fornos SJ explica a Radio Vaticano las intenciones de oración del Papa para agosto de 2016:

    La intención de oración universal es:
“que el deporte fomente el encuentro fraternal entre los pueblos y contribuya a la paz en el mundo”.

    “Todo deporte nos humaniza, tiene valores universales de perseverancia, solidaridad, diálogo, espíritu de equipo, respeto del adversario, nos conduce más allá de nosotros mismos. San Pablo se inspira del deporte para motivar la perseverancia en la vida espiritual: “¿No han aprendido nada en el estadio? Muchos corren, pero uno solo gana el premio. Corran, pues, de manera que lo consigan, como los atletas que se imponen un régimen muy estricto. Solamente ellos lo hacen por una corona de laureles perecederos, mientras nosotros, por una corona que no se marchita” (1 Corintios 9, 24-26). Seguir a Jesús nos pide la misma solidaridad, perseverancia, confianza en el otro, exigencia, espíritu de equipo, que se encuentra en el deporte. Es una escuela de vida”.

    “El deporte viene a descentrarnos de nosotros mismos, nos abre al otro, crea relación y comunión (…) El deporte crea profundas emociones y experiencias colectivas de comunión que parecen muy cercanas a la experiencia religiosa. Estas experiencias de solidaridad, de fraternidad, que nos unen, aunque sea solo un momento en un partido o una carrera, o un salto, un gesto, que parece tocar a lo divino, no son a desconsiderar o minimizar como si fueran una pérdida de tiempo o una distracción frente a los grandes desafíos del mundo de hoy. Frente a estos desafíos, y este último tiempo, frente a la violencia y barbarie que surge, más que nunca el deporte como encuentro fraternal entre los pueblos es necesario. ¡Hay tantos miedos! ¡Nos conocemos tan mal! El deporte puede contribuir fuertemente a derribar los muros que impiden la cultura del encuentro fraternal entre los pueblos. Es lo que dijo el Papa Francisco a los deportistas en septiembre de 2014: “Es posible construir la cultura del encuentro y un mundo de paz donde creyentes de religiones distintas, conservando su identidad (…) pueden convivir en armonía y en el respeto mutuo”, los valores universales del deporte favorecen una cultura del encuentro”.

    “La última lección útil que nos da el deporte para la consecución de la paz -también dijo en mayo de 2015- es el deber de respetar al adversario. El secreto de la victoria, sobre el campo, y también en la vida, está en saber respetar al compañero de equipo, así como también al adversario. ¡Nadie gana solo, ni en el campo, ni en la vida! ¡Que nadie quede aislado o se sienta excluido! En un mundo donde tantas cosas nos dividen espero que los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro puedan ser una antorcha de esperanza en la oscuridad actual”.

    “Recemos con Francisco para esta intención universal y movilicémonos para que podamos realmente vivirlo este mes. Es vivir la exigencia del Evangelio que nos invita la segunda intención de oración”.

    La intención para la evangelización es:
“para que los cristianos vivan la exigencia del Evangelio dando testimonio de fe, honestidad y amor al prójimo”.

    El Papa Francisco decía en una homilía de mayo 2013 que: “el espíritu del mundo no tolera no tolera el testimonio. Piensen en la Madre Teresa, considerada como una figura positiva que hizo tantas cosas hermosas por los demás... El espíritu del mundo nunca dice que la beata Teresa todos los días, muchas horas, estaba en adoración; nunca. Reduce la actividad cristiana al hacer un bien social. Como si la existencia cristiana fuese una pintura, un barniz de cristianismo. Pero el anuncio de Jesús no es un barniz, penetra en los huesos, va directo al corazón; va al interior y nos cambia”.

    “Esta frase es muy importante para entender esta intención de oración del Papa Francisco. La exigencia de vivir el Evangelio, el cual nos conduce al servicio de los grandes desafíos de la humanidad y de la misión de la Iglesia, como lo vemos en la intención universal de este mes para la paz en el mundo, no se puede entender sin una relación profunda, intima, cotidiana y personal con el Señor Jesús. Esta relación es invisible para el mundo, pero nuestro testimonio de vida es un testimonio de vida en el Espíritu, testimonio de la presencia del Resucitado, el cual continúa hoy como ayer a actuar en este mundo, y el cual nos da la capacidad de amar como él. Este testimonio, esta exigencia del Evangelio, como nos invita la intención para la evangelización, no es posible sin la oración, sin la adoración, sin todos estos tiempos gratuitos en los cuales nos acercamos y unimos al corazón de Jesús”.

(Mercedes De La Torre – Radio Vaticano)

ANGEL DE LA GUARDA


PROPÓSITO DEL DÍA


AMORIS LAETITIA




CATEQUESIS SOBRE LOS SACRAMENTOS

CAPÍTULO PRIMERO
LOS SACRAMENTOS DE LA INICIACIÓN CRISTIANA


CAMINANDO HACIA EL DIRECTORIO CATEQUÍSTICO ARGENTINO

La iniciación cristiana, un acontecimiento salvífico 
(El QUÉ de la catequesis)


    26- En el Ritual para la Iniciación Cristiana de Adultos (RICA) se presentan las etapas graduales del proceso de iniciación y los ritos litúrgicos que la van jalonando: - El pre-catecumenado (RICA 9-13): etapa kerygmática, de primer anuncio, misionera. Etapa siempre necesaria, imprescindible. “De la evangelización, realizada con el auxilio divino, nacen la fe y la conversión inicial” . - El catecumenado (RICA 14-20): “un tiempo suficientemente prolongado durante el cual los candidatos reciben la formación pastoral y se ejercitan en la vida cristiana, gracias a lo cual las disposiciones espirituales manifestadas en su ingreso alcanzan la maduración de su fe inicial”. Catecumenado que es formación y noviciado para la Vida Cristiana. - El tiempo de purificación e iluminación (RICA 21-36): “El tiempo de purificación e iluminación de los catecúmenos coincide de ordinario con la Cuaresma...”. En esta etapa tienen lugar los ritos de los escrutinios, exorcismos y bendiciones. - La celebración de los sacramentos de la iniciación (RICA 27-36: el ritual precisa las formas de celebración de los sacramentos de iniciación durante la Vigilia Pascual. En caso de un catecumenado para ya bautizados, la renovación de los sacramentos deberá ser acentuada; es este caso, la celebración del sacramento de la Penitencia cobra un valor importante. - El tiempo de la mistagogía (RICA 37-40): “...la comunidad con los neófitos, por la meditación del Evangelio, la participación en la Eucaristía y el ejercicio de la caridad, progresa en una percepción más profunda del Misterio Pascual y en su manifestación cada vez mayor con el testimonio de la vida” 

REFLEXIÓN

TIEMPO ORDINARIO
MARTES DE LA SEMANA XVIII
De la Feria. Salterio II 
02 de agosto

De la carta llamada de Bernabé(Cap. 5, 1-8; 6, 11-16: Funk 1, 13-15.19-21)

LA NUEVA CREACIÓN

    El Señor soportó que su cuerpo fuera entregado a la destrucción para que nosotros fuéramos santificados mediante el perdón de nuestros pecados, por la aspersión de su sangre. En efecto, hallamos en la Escritura estas palabras acerca de él, referidas ya a Israel, ya a nosotros: Fue herido por nuestras rebeldías, triturado por nuestros crímenes; por sus llagas hemos sido curados. Como cordero llevado al matadero, como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca. Por esto debemos estar sumamente agradecidos al Señor, ya que nos ha mostrado las cosas pasadas, nos ha instruido acerca de las presentes y no nos ha dejado en la ignorancia respecto a las futuras.

    Dice la Escritura: No se tiende injustamente la red a lo que tiene alas. Con estas palabras quiere significar que con justicia se condena el hombre que, habiendo conocido el camino de la justicia, escoge el camino de las tinieblas. Hay más, hermanos míos: si el Señor soportó el sufrir por nuestras almas, con todo y ser el alma del universo, a quien dijo Dios en la creación del mundo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, ¿cómo es que soportó el sufrir por mano de hombres? Voy a explicároslo. Los profetas, con la gracia que de él habían recibido, profetizaron acerca de él; y él, porque tenía que mostrarse en nuestra condición humana, para destruir la muerte y manifestar la resurrección de entre los muertos, sufrió para cumplir las promesas hechas a los padres y para demostrar, formándose un nuevo pueblo, mientras estaba en la tierra, su futura condición de juez. Finalmente, él predicó y enseñó al pueblo de Israel e hizo tan grandes prodigios y señales para demostrarle su gran amor.

    Y al renovarnos por el perdón de nuestros pecados, nos dio un nuevo ser, un alma como de niños, ya que nos creó de nuevo. Dice, en efecto, la Escritura, citando las palabras con que el Padre habla al Hijo: Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza, y que domine a las bestias de la tierra, a las aves del cielo y a los peces del mar. Y dijo el Señor, al contemplar la hermosura de nuestra naturaleza: Creced y multiplicaos y llenad la tierra.

    Todo esto lo decía el Padre a su Hijo. Pero voy a mostrarte también lo que nos dice a nosotros. Al llegar la plenitud de los tiempos realizó la segunda creación. Dice, en efecto, el Señor: Mirad que hago lo último igual que lo primero. El profeta tenía estas palabras ante sus ojos cuando decía: Entrad en la tierra que mana leche y miel y enseñoreaos de ella. Por tanto nosotros hemos sido creados de nuevo, tal como dice otro de los profetas: He aquí, dice el Señor, que quitaré de ellos, es decir, de aquellos que veía por adelantado el Espíritu del Señor, el corazón de piedra, y pondré en su interior un corazón de carne. Por esto él quiso manifestarse en carne y habitar entre nosotros. La morada de nuestro corazón, hermanos míos, es, en efecto, un templo santo para el Señor.

    Por esto el Señor dice también: Contaré tu fama a mis hermanos, en medio de la asamblea de los santos te alabaré. Por consiguiente, somos nosotros los que el Señor ha introducido en la tierra buena.



LA FRASE DEL DÍA

Martes 02 de Agosto



EVANGELIO - SAN MATEO 14,22-36

TIEMPO ORDINARIO
MARTES DE LA SEMANA XVIII
02 de agosto

    Libro de Jeremías 30,1-2.12-15.18-22.
 
    Palabra que llegó a Jeremías de parte del Señor, en estos términos: Así habla el Señor, el Dios de Israel: Escribe en un libro todas las palabras que yo te he dirigido, Porque así habla el Señor: ¡Tu herida es incurable, irremediable tu llaga!
    Nadie defiende tu causa, no hay remedio para tu herida, tú ya no tienes cura.
    Todos tus amantes te han olvidado, no se interesan por ti. Porque yo te he golpeado como golpea un enemigo, con un castigo cruel, a causa de tu gran iniquidad, porque tus pecados eran graves.
    ¿Por qué gritas a causa de tu herida, de tu dolor incurable? A causa de tu gran iniquidad, porque tus pecados eran graves, yo te hice todo esto.
    Así habla el Señor: Sí, yo cambiaré la suerte de las carpas del Jacob y tendré compasión de sus moradas; la ciudad será reconstruida sobre sus escombros y el palacio se levantará en su debido lugar.
    De allí saldrán cantos de alabanza y risas estridentes. Los multiplicaré y no disminuirán, los glorificaré y no serán menoscabados.
    Sus hijos serán como en los tiempos antiguos, su comunidad será estable ante mí y yo castigaré a todos sus opresores.
    Su jefe será uno de ellos y de en medio de ellos saldrá su soberano. Yo lo haré acercarse, y él avanzará hacia mí, porque si no, ¿quién se atrevería a avanzar hacia mí? -oráculo del Señor-
    Ustedes serán mi Pueblo y yo seré su Dios.



Salmo 102(101),16-18.19-21.29.22-23.


Las naciones temerán tu Nombre, Señor,
y los reyes de la tierra se rendirán ante tu gloria:
cuando el Señor reedifique a Sión
y aparezca glorioso en medio de ella;
cuando acepte la oración del desvalido
y no desprecie su plegaria.

Quede esto escrito para el tiempo futuro
y un pueblo renovado alabe al Señor:
porque él se inclinó desde su alto Santuario
y miró a la tierra desde el cielo,
para escuchar el lamento de los cautivos
y librar a los condenados a muerte.

Los hijos de tus servidores tendrán una morada
y su descendencia estará segura ante ti,
para proclamar en Sión el nombre del Señor
y su alabanza en Jerusalén,
cuando se reúnan los pueblos y los reinos,
y sirvan todos juntos al Señor.


    Evangelio según San Mateo 14,22-36.


    En seguida, obligó a los discípulos que subieran a la barca y pasaran antes que él a la otra orilla, mientras él despedía a la multitud.
    Después, subió a la montaña para orar a solas. Y al atardecer, todavía estaba allí, solo.
    La barca ya estaba muy lejos de la costa, sacudida por las olas, porque tenían viento en contra.
    A la madrugada, Jesús fue hacia ellos, caminando sobre el mar.
    Los discípulos, al verlo caminar sobre el mar, se asustaron. "Es un fantasma", dijeron, y llenos de temor se pusieron a gritar.
    Pero Jesús les dijo: "Tranquilícense, soy yo; no teman".
    Entonces Pedro le respondió: "Señor, si eres tú, mándame ir a tu encuentro sobre el agua".
    "Ven", le dijo Jesús. Y Pedro, bajando de la barca, comenzó a caminar sobre el agua en dirección a él.
    Pero, al ver la violencia del viento, tuvo miedo, y como empezaba a hundirse, gritó: "Señor, sálvame".
    En seguida, Jesús le tendió la mano y lo sostuvo, mientras le decía: "Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?".
    En cuanto subieron a la barca, el viento se calmó.
    Los que estaban en ella se postraron ante él, diciendo: "Verdaderamente, tú eres el Hijo de Dios".
    Al llegar a la otra orilla, fueron a Genesaret.
    Cuando la gente del lugar lo reconoció, difundió la noticia por los alrededores, y le llevaban a todos los enfermos, rogándole que los dejara tocar tan sólo los flecos de su manto, y todos los que lo tocaron quedaron curados.

Fuente: ©Evangelizo.org


MEDITACIÓN DEL EVANGELIO

TIEMPO ORDINARIO
MARTES DE LA SEMANA XVIII
02 de agosto

      Isaac el Sirio (siglo VII), monje cercano a Mossoul Discursos ascéticos, 
      1ª serie, nº 62

Caminar sobre las aguas, atravesar el fuego

    El saber intelectual no nos libera del miedo. Pero el que camina según la fe es totalmente libre; verdadero hijo de Dios, puede usar libremente de cada cosa. Por esta fe, los que están cogidos por el amor, pueden usar libremente de todos los elementos de la creación, como Dios mismo lo hace, porque la fe tiene el poder de hacer una criatura nueva, semejante a Dios...

    El conocimiento intelectual nada puede hacer sin una base material; no es capaz de hacer lo que no ha sido dado a la naturaleza. El cuerpo no puede caminar sobre la superficie de las aguas; los que se acercan al fuego, se queman. Desde entonces el simple conocimiento se pone en guardia: no va más allá de sus límites naturales. Pero la fe tiene el poder de ir más lejos y dice: «si atraviesas el fuego, no te quemará. Y los ríos no te engullirán» (Is 43, 2). A menudo la fe realiza cosas semejantes a los ojos de toda la creación. Si se le hubiera dado al intelecto poder para hacer esas mismas cosas, jamás se hubiera atrevido.

    Es por la fe que muchos han entrado dentro de las llamas..., han atravesado el fuego y han quedado sanos y salvos, y han caminado sobre el mar igual que sobre tierra firme. Todas estas cosas eran más grandes que la naturaleza y contrarias a los modos del simple conocimiento intelectual. Han demostrado de qué manera éste era vano en todos sus caminos y todas sus leyes. ¿Te fijas en cómo el intelecto observa las condiciones de la naturaleza? ¿Te das cuenta de cómo la fe hace su curso caminando más alto que la naturaleza?

Fuente: ©Evangelizo.org


SANTORAL - SAN PEDRO JULIÁN EYMARD

TIEMPO ORDINARIO
MARTES DE LA SEMANA XVIII
02 de agosto

    San Pedro Julián Eymard, presbítero, el cual fue primeramente sacerdote diocesano y después miembro de la Compañía de María. Adorador eximio del misterio eucarístico, instituyó dos nuevas congregaciones, una de clérigos y otra de mujeres, para fomentar y difundir la piedad

    Pedro Julián nació en un pueblito de la diócesis francesa de Grénoble, llamado Mure d'Isére, en el año 1811. En la misma diócesis ocurrieron las apariciones de la Virgen en La Salette. Trabajó con su padre en su fábrica de cuchillos y mas tarde en una prensa de aceite, hasta que cumplió 18 años. En sus horas libres estudiaba latín y recibía clases de un sacerdote de Grénoble, con quien también trabajo por un tiempo.

    En 1831 entra en el seminario de Grénoble y en tres años es ordenado sacerdote. En sus primeros cinco años de sacerdote sirvió en una parroquia en Chatte y Monteynard. Luego pidió permiso al obispo para ingresar en la Congregación de los Maristas. El obispo le concede diciendo: "La mejor prueba de estima que puedo dar a esa congregación es permitir a un sacerdote como vos ingresar en ella". Al terminar su noviciado, Pedro Julián fue nombrado director espiritual del seminario menor de Belley y mas tarde fue elegido provincial de Lyon en 1845.

    El centro de su vida espiritual había sido siempre la devoción al Santísimo Sacramento. El santo decía: "Sin El, perdería yo mi alma". El santo nos relata una experiencia extraordinaria en una procesión de Corpus Christi, mientras llevaba al Santísimo en sus manos: "Mi alma se inundó de fe y de amor por Jesús en el Santísimo Sacramento. Las dos horas pasaron como un instante. Puse a los pies del Señor a la Iglesia de Francia, al mundo entero, a mi mismo. Mis ojos estaban llenos de lágrimas, como si mi corazón fuese un lagar. Hubiese yo querido en ese momento que todos los corazones estuvieran con el mío y se incendiaran con un celo como el de San Pablo".

    Hizo una peregrinación al Santuario de Nuestra Señora de Fourviéres en 1851: "Me obsesionaba la idea de que no hubiese ninguna congregación consagrada a glorificar al Santísimo Sacramento, con una dedicación total. Debía existir esa congregación ... Entonces prometí a María trabajar para ese fin. Se trataba aún de un plan muy vago y no me pasaba por la cabeza abandonar la Compañía de María...¡Que horas tan maravillosas pasé ahí! ".

    Fue aconsejado por sus superiores a no tomar ninguna decisión hasta que su proyecto estuviera más maduro. Después de 4 años en la Seyne, alentado por los mismos fundadores de los Maristas, Pío IX y el venerable Juan Colin, decide salir de la Compañía de María para fundar la nueva Congregación de Sacerdotes adoradores del Santísimo Sacramento, en 1856. Presenta su plan al Monseñor Sibour, Arzobispo de París. Recibió la aprobación de Mons. Sibour a los 12 días.

    Pedro Julián junto con un compañero se instaló en la casa que el mismo Monseñor puso a su disposición. El 6 de enero de 1857, en la capilla de la casa, Julián por primera vez expuso el Santísimo Sacramento y predicó en la nueva congregación. El Padre Eymard tuvo que enfrentar muchas críticas por haberse salido de la Compañía de María y sufrió oposición a su obra. El Santo les decía: "No comprenden la obra y creen que hacen bien en oponerse a ella. Ya sabía yo que la obra iba a ser perseguida. ¿Acaso el Señor no fue perseguido durante su vida?".

    Muchos eran los llamados, pero pocos los escogidos. Los P.P. de Cuers y Champion fueron los primeros miembros de la Congregación. El progreso fue lento y con muchas dificultades. Tuvieron que cambiar de casa. En 1858 consiguieron una capillita en el suburbio de Saint-Jacques. El P. Eymard llamó a ese lugar "la capilla de los milagros" porque por 9 años, el Señor se derramó allí en abundancia. El Santísimo se exponía 3 veces por semana. El siguiente año, Pío IX emitió un breve en alabanza a la congregación.

    Se abre la segunda casa en Marsella y la tercera en Angers en 1862. Para entonces habían suficientes miembros para establecer un noviciado regular. Los sacerdotes rezan el oficio divino en coro y ejercen ministerios pastorales. Su principal misión es la adoración del Santísimo Sacramento, en lo cual ayudan los hermanos legos.

    El P. Eymard funda la congregación de las Siervas del Santísimo Sacramento en 1852, también dedicadas a la adoración perpetua y a propagar el amor al Señor. También funda la Liga Eucarística Sacerdotal cuyos miembros se comprometen a una hora diaria de oración ante el Santísimo. Trabajar con los sacerdotes y religiosas no fue su único objetivo. Funda la "Obra de Adultos", organización que se dedica a preparar a hombres y mujeres adultos para la primera comunión cuando por razón de edad o trabajo no podían asistir a la catequesis parroquial.

    Organizó la Archicofradía del Santísimo Sacramento que luego el derecho canónico ordena establecer en todas las parroquias. Escribió varias obras sobre la Eucaristía que han sido traducidas a varios idiomas. Muchos lo consideraban un verdadero santo, se le notaba en todo: en su vida diaria llena de obras y virtudes, en especial el amor, y en sus dones sobrenaturales. Tenía visiones proféticas, adivinaba los pensamientos y leía los corazones.

    San Juan Bautista Vianney lo conoció personalmente y dijo de él: "Es un santo. El mundo se opone a su obra porque no la conoce, pero se trata de una empresa que logrará grandes cosas por la gloria de Dios. ¡Adoración Sacerdotal, que maravilla! ... Decid al P. Eymard que pediré diariamente por su obra". En sus últimos años de vida, el P. Eymard tuvo una gota reumática, padecía de insomnio y otras tantas enfermedades. A sus sufrimientos se añadían innumerables dificultades.

    Una vez dejó ver el desaliento que sufría, según escribe el P. Mayet en 1868: "Nos abrió su corazón y nos dijo: 'Estoy abrumado bajo el peso de la cruz, aniquilado, deshecho'. Necesitaba el consuelo de un amigo, ya que, según nos explicó: 'Tengo que llevar la cruz totalmente solo para no asustar o desalentar a mis hermanos' ". Presentía su muerte. Su hermana le pidió en febrero que fuera con mas frecuencia a Mure, el le dijo: "Volveré mas pronto de lo que imaginas".

    El P. Eymard fue a visitar a sus amigos y penitentes, hablándoles como si fuese la última vez que los veía. El 21 de febrero el Padre Eymard salió de Grénoble rumbo a la Mure. Por el intenso calor y cansancio, llega casi sin conocimiento y con un ataque de parálisis parcial. Muere el 1 de agosto. Antes de finalizar ese año ocurren varios milagros en su tumba. En 1895 la Santa Sede confirmó la Congregación "in perpetuum".

    El Padre Eymard es beatificado en 1925 y es canonizado el 9 de diciembre de 1962 por S.S. Juan XXIII. J.M. Lambert, Colección Les Saints (1925).

Oremos 

    Señor Dios, que llenaste el corazón de San Pedro Julián con un gran amor a los sagrados misterios del Cuerpo y Sangre de tu Hijo, concédenos recibir de cada eucaristía una abundante fortaleza espiritual. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, y es Dios por los siglos de los siglos.

Fuente: ©Evangelizo.org


HIMNO LAUDES

TIEMPO ORDINARIO
MARTES DE LA SEMANA XVIII
De la Feria. Salterio II
02 de agosto