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viernes, 14 de noviembre de 2025

EVANGELIO - 15 de Noviembre - San Lucas 18,1-8


    Libro de la Sabiduría 18,14-16.19,6-9.

    Cuando un silencio apacible envolvía todas las cosas, y la noche había llegado a la mitad de su rápida carrera, tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo, desde el trono real, como un guerrero implacable, en medio del país condenado al exterminio. Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable, se detuvo y sembró la muerte por todas partes: a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra.
    Porque la creación entera, obedeciendo a tus órdenes, adquiría nuevas formas en su propia naturaleza, para que tus hijos fueran preservados incólumes.
    Se vio a la nube cubrir el campamento con su sombra y emerger la tierra seca de lo que antes era agua; apareció en el Mar Rojo un camino despejado y una verde llanura, entre las olas impetuosas: por allí paso todo un pueblo, protegido por tu mano, contemplando prodigios admirables.
    Eran como caballos en un pastizal y retozaban como corderos, alabándote a ti, Señor, su liberador.

    Palabra de Dios.


Salmo 105(104),2-3.36-37.42-43.

Canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor!

Hirió de muerte a los primogénitos de aquel país,
a las primicias de todo ser viviente;
sacó a su pueblo cargado de oro y plata,
y nadie desfalleció entre sus tribus:

Él se acordó de la palabra sagrada,
que había dado a Abraham, su servidor,
e hizo salir a su pueblo con alegría,
a sus elegidos, entre cantos de triunfo.


    Evangelio según San Lucas 18,1-8.

    Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.
    Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".
    Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.
    Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
    Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

    Palabra del Señor.

viernes, 15 de noviembre de 2024

EVANGELIO - 16 de Noviembre - San Lucas 18,1-8

 

     Epístola III de San Juan 1,5-8.

    Querido hermano, tú obras fielmente, al ponerte al servicio de tus hermanos, incluso de los que están de paso, y ellos dieron testimonio de tu amor delante de la Iglesia. Harás bien en ayudarlos para que puedan proseguir su viaje de una manera digna de Dios. 

    Porque ellos se pusieron en camino para servir a Cristo, sin aceptar nada de los paganos, por eso debemos acogerlos, a fin de colaborar con ellos en favor de la verdad.



Salmo 112(111),1-2.3-4.5-6.

Feliz el hombre que teme al Señor
y se complace en sus mandamientos.
Su descendencia será fuerte en la tierra:
la posteridad de los justos es bendecida.

En su casa habrá abundancia y riqueza,
su generosidad permanecerá para siempre.
Para los buenos brilla una luz en las tinieblas:
es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo.

Dichoso el que se compadece y da prestado,
y administra sus negocios con rectitud.
El justo no vacilará jamás,
su recuerdo permanecerá para siempre.


    Evangelio según San Lucas 18,1-8.

    Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.
    Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".
    Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.
    Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
    Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

    Palabra del Señor

viernes, 17 de noviembre de 2023

EVANGELIO DEL DÍA - 18 DE NOVIEMBRE - San Lucas 18,1-8.


    Libro de la Sabiduría 18,14-16.19,6-9.

    Cuando un silencio apacible envolvía todas las cosas, y la noche había llegado a la mitad de su rápida carrera, tu Palabra omnipotente se lanzó desde el cielo, desde el trono real, como un guerrero implacable, en medio del país condenado al exterminio. Empuñando como una espada afilada tu decreto irrevocable, se detuvo y sembró la muerte por todas partes: a la vez que tocaba el cielo, avanzaba sobre la tierra.
    Porque la creación entera, obedeciendo a tus órdenes, adquiría nuevas formas en su propia naturaleza, para que tus hijos fueran preservados incólumes.
    Se vio a la nube cubrir el campamento con su sombra y emerger la tierra seca de lo que antes era agua; apareció en el Mar Rojo un camino despejado y una verde llanura, entre las olas impetuosas: por allí paso todo un pueblo, protegido por tu mano, contemplando prodigios admirables.
    Eran como caballos en un pastizal y retozaban como corderos, alabándote a ti, Señor, su liberador.

    Palabra de Dios.


Salmo 105(104),2-3.36-37.42-43.

Canten al Señor con instrumentos musicales,
pregonen todas sus maravillas!
¡Gloríense en su santo Nombre,
alégrense los que buscan al Señor!

Hirió de muerte a los primogénitos de aquel país,
a las primicias de todo ser viviente;
sacó a su pueblo cargado de oro y plata,
y nadie desfalleció entre sus tribus:

Él se acordó de la palabra sagrada,
que había dado a Abraham, su servidor,
e hizo salir a su pueblo con alegría,
a sus elegidos, entre cantos de triunfo.


    Evangelio según San Lucas 18,1-8.

    Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.
    Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".
    Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.
    Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
    Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

    Palabra del Señor.

viernes, 13 de noviembre de 2020

EVANGELIO - 14 de Noviembre - San Lucas 18,1-8


        Epístola III de San Juan 1,5-8.

    Querido hermano, tú obras fielmente, al ponerte al servicio de tus hermanos, incluso de los que están de paso, y ellos dieron testimonio de tu amor delante de la Iglesia. Harás bien en ayudarlos para que puedan proseguir su viaje de una manera digna de Dios. 
    Porque ellos se pusieron en camino para servir a Cristo, sin aceptar nada de los paganos, por eso debemos acogerlos, a fin de colaborar con ellos en favor de la verdad.


Salmo 112(111),1-2.3-4.5-6.

Feliz el hombre que teme al Señor
y se complace en sus mandamientos.
Su descendencia será fuerte en la tierra:
la posteridad de los justos es bendecida.

En su casa habrá abundancia y riqueza,
su generosidad permanecerá para siempre.
Para los buenos brilla una luz en las tinieblas:
es el Bondadoso, el Compasivo y el Justo.

Dichoso el que se compadece y da prestado,
y administra sus negocios con rectitud.
El justo no vacilará jamás,
su recuerdo permanecerá para siempre.


    Evangelio según San Lucas 18,1-8.

    Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.
    Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".
    Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.
    Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
    Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

    Palabra del Señor

viernes, 15 de noviembre de 2019

EVANGELIO - 16 de Noviembre - San Lucas 18,1-8


    Evangelio según San Lucas 18,1-8.

    Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.
    Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".
    Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.
    Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
    Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

    Palabra del Señor

sábado, 19 de octubre de 2019

EVANGELIO - 20 de Octubre - San Lucas 18,1-8


    Evangelio según San Lucas 18,1-8.

    Jesús enseñó con una parábola que era necesario orar siempre sin desanimarse: "En una ciudad había un juez que no temía a Dios ni le importaban los hombres; y en la misma ciudad vivía una viuda que recurría a él, diciéndole: 'Te ruego que me hagas justicia contra mi adversario'.
    Durante mucho tiempo el juez se negó, pero después dijo: 'Yo no temo a Dios ni me importan los hombres, pero como esta viuda me molesta, le haré justicia para que no venga continuamente a fastidiarme'".
    Y el Señor dijo: "Oigan lo que dijo este juez injusto.
    Y Dios, ¿no hará justicia a sus elegidos, que claman a él día y noche, aunque los haga esperar?
    Les aseguro que en un abrir y cerrar de ojos les hará justicia. Pero cuando venga el Hijo del hombre, ¿encontrará fe sobre la tierra?".

    Palabra del Señor