sábado, 4 de julio de 2026

-PROPÓSITO DEL DÍA- "Para que por la práctica de los consejos evangélicos y la vida de oración, podamos crecer en el amor a Dios y nuestros hermanos"



 

EVANGELIO - 05 de Julio - San Mateo 11,25-30


 Libro de Zacarías 9,9-10.

 Así habla el Señor:
¡Alégrate mucho, hija de Sión! ¡
Grita de júbilo, hija de Jerusalén!
Mira que tu Rey viene hacia ti;
él es justo y victorioso,
es humilde y está montado sobre un asno,
sobre la cría de un asna.
El suprimirá los carros de Efraím
y los caballos de Jerusalén;
el arco de guerra será suprimido
y proclamará la paz a las naciones.
Su dominio se extenderá de un mar hasta el otro,
y desde el Río hasta los confines de la tierra.


Salmo 145(144),1-2.8-9.10-11.13cd-14.

Bendeciré tu nombre eternamente.

Te alabaré, Dios mío, a ti, el único Rey,
y bendeciré tu Nombre eternamente;
día tras día te bendeciré,
y alabaré tu Nombre sin cesar.

El Señor es bondadoso y compasivo,
lento para enojarse y de gran misericordia;
el Señor es bueno con todos
y tiene compasión de todas sus criaturas.

Que todas tus obras te den gracias, Señor,
y tus fieles te bendigan;
que anuncien la gloria de tu reino
y proclamen tu poder.

El Señor es fiel en todas sus palabras
y bondadoso en todas sus acciones.
El Señor sostiene a los que caen
y endereza a los que están encorvados.


    Carta de San Pablo a los Romanos 8,9.11-13.

    Hermanos: Ustedes no están animados por la carne sino por el espíritu, dado que el Espíritu de Dios habita en ustedes. El que no tiene el Espíritu de Cristo no puede ser de Cristo. Y si el Espíritu de aquel que resucitó a Jesús habita en ustedes, el que resucitó a Cristo Jesús también dará vida a sus cuerpos mortales, por medio del mismo Espíritu que habita en ustedes.
    Hermanos, nosotros no somos deudores de la carne, para vivir de una manera carnal.
    Si ustedes viven según la carne, morirán. Al contrario, si hacen morir las obras de la carne por medio del Espíritu, entonces vivirán.


    Evangelio según San Mateo 11,25-30.

    Jesús dijo: "Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, por haber ocultado estas cosas a los sabios y a los prudentes y haberlas revelado a los pequeños.
    Sí, Padre, porque así lo has querido.
    Todo me ha sido dado por mi Padre, y nadie conoce al Hijo sino el Padre, así como nadie conoce al Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar."
    Vengan a mí todos los que están afligidos y agobiados, y yo los aliviaré.
    Carguen sobre ustedes mi yugo y aprendan de mí, porque soy paciente y humilde de corazón, y así encontrarán alivio.
    Porque mi yugo es suave y mi carga liviana."

    Palabra del Señor

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 05 de Julio - "¡Dios desea tanto la amistad de los hombres!"


San Luis María Grignion de Monfort (1673-1716) predicador fundador de comunidades religiosas El amor a la Sabiduría eterna (Lectures chrétiennes pour notre temps, Abbaye d'Orval, 1973)


"¡Dios desea tanto la amistad de los hombres!"
            
    “¡Oh profundidad e inmensidad de la Sabiduría de Dios!”, exclama san Pablo (cf. Rom 11,33). ¿Quién será el ángel tan iluminado y el hombre tan temerario para empezar a explicarnos correctamente el origen de la Sabiduría? (…) La idea sustancial y eterna de la divina belleza fue mostrada a Juan evangelista, en el admirable éxtasis que le llegó en la isla de Patmos, cuando exclamó: “Al comienzo era el Verbo y el Verbo estaba en Dios y el Verbo era Dios” (Jn 1,1). El Hijo de Dios, Sabiduría eterna. (…)

    Esta belleza eterna y soberanamente amable tiene tanto deseo de la amistad de los hombres, que ha hecho un libro con el fin de ganarla, descubriéndole sus excelencias y el deseo que tiene de ella. Este libro es como la carta de una amante a su amante, para ganar su afecto. El deseo que ella testimonia del corazón del hombre es tan profundo, la búsqueda de su amistad tan tierna, su llamado y deseo tan pleno de amor… Al escucharla hablar se diría que no es la Soberana del cielo y de la tierra, que necesita al hombre para ser feliz. (…)

    ¿Cuántas veces, mientras vivía en la tierra, ella exclamó: “¡Vengan a mí vengan todos a mí, soy yo, no teman! ¿Por qué temen? ¿Porque son pecadores? ¡Es a ellos que yo busco! ¿Es porque ustedes se han alejado del rebaño por su falta? ¡Yo soy el Buen Pastor! ¿Es porque está cargados de pecados, cubiertos de desechos, acabados de tristeza? ¡Es justamente por eso que deben venir a mí, yo los aliviaré y los consolaré!

SANTORAL - SAN ANTONIO MARÍA ZACCARÍA

05 de Julio


    Nació en Cremona en el año 1502, precisamente en la Italia septentrional, situada en la región de Lombardía, junto al río Po, sede episcopal, con su imponente catedral románica, construida entre 1107 y 1490 que posee en sus paredes interiores frescos de Boccaccio Boccaccino.

    La madre de Antonio María, Antonieta Pescaroli, enviudó pronto y no quiso contraer nuevas nupcias para dedicarse enteramente a la educación de su hijo. De ella aprendió virtudes y escuchó consejos; sobre todo, se trataba del trato con la Virgen, del respeto a la Eucaristía; aprendió el valor de la pureza y vivió con dignidad la virtud de la pobreza.

    Sólo once años de vida presbiteral, pero Dios quiso que fuera fecunda. Ve como una necesidad imperiosa transmitir a los hombres de su época -metida hasta los huesos en la exaltación de los valores humanos y en la exaltación de la razón- la ceguera que comporta la fe y la locura de la cruz.

    Y a ello va a dedicar sin escatimar esfuerzos su existencia. La contemplación de la pasión y muerte del Señor, el amor a la Eucaristía y la adoración continua al Santísimo Sacramento serán el eje de su actividad apostólica renovadora. Fundó en Milán la asociación que recibe el nombre de Clérigos de la Congregación de san Pablo, aunque popularmente se les conocerá luego por los "barnabitas", tomando el nombre de la sede definitiva a partir del año 1545, y que fue aprobada por el papa Clemente VII en el año 1533.

    Tuvo por colaboradores de primera hora al sacerdote Bartolomé Ferrari y al laico Jacobo Morigia, quienes, animados por el espíritu del fundador y queriendo imitar a san Pablo, mueven y remueven a la gente haciéndose notar pronto en Milán por su austeridad y espíritu de mortificación.

    A la actividad que desarrollan la califican de "excentricidad", a la doctrina que exponen "herejía" e "hipocresía" a su estilo de vida. Los ánimos se encrespan bastante y los que están descontentos denuncian a la nueva criatura que acaba de nacer en la Iglesia ante las autoridades de Cremona; menos mal que aquello les valió para que el papa Paulo III los tomara bajo la jurisdicción directa de la Santa Sede. Y llega su labor al mundo de los seglares, de los laicos.

    Consciente por propia experiencia personal de la importancia que tiene para transformar el mundo la vida cristiana, laboriosa y honesta de la familia, hizo una tercera fundación para los casados que, con formación seria intelectual y recia en lo ascético, se capacitaran para transmitir, como por ósmosis, el espíritu cristiano a la sociedad por medio de la institución familiar.

    Las "Cuarenta horas" de adoración continuada al Santísimo Sacramento, y el recuerdo de la Pasión y muerte del Señor al toque de campanas del mediodía son costumbres seculares cristianas que tienen su origen o se potenciaron por la actividad del santo que tenía apellido de profeta. Murió en Cremona el 5 de Julio de 1539 y lo canonizó León XIII, en 1890.

Oremos

   Señor, que encendiste en el corazón de San Antonio María Zaccaría un ardiente celo por la salvación de sus hermanos. Te pedimos por su intercesión que nos sintamos siempre urgidos a evangelizar a los hombres de nuestro tiempo por amor a Ti. Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén

-FRASE DEL DÍA-

 


viernes, 3 de julio de 2026

-PROPÓSITO DEL DÍA- "Para que por la práctica de los consejos evangélicos y la vida de oración, podamos crecer en el amor a Dios y nuestros hermanos"



 

EVANGELIO - 04 de Julio - San Mateo 9,14-17


    Libro de Amós 9,11-15.

    Así habla el Señor: Aquel día, yo levantaré la choza derruida de David, repararé sus brechas, restauraré sus ruinas, y la reconstruiré como en los tiempos pasados, para que ellos tomen posesión del resto de Edóm y de todas las naciones que han sido llamadas con mi Nombre -oráculo del Señor, que cumplirá todo esto-.
    Llegan los días -oráculo del Señor- en que el labrador seguirá de cerca al que siega, y el que vendimia al que siembra. Las montañas harán correr el vino nuevo y destilarán todas las colinas.
    Yo cambiaré la suerte de mi pueblo Israel; ellos reconstruirán las ciudades devastadas y las habitarán, plantarán viñedos y beberán su vino, cultivarán huertas y comerán sus frutos.
    Los plantaré en su propio suelo, y nunca más serán arrancados del suelo que yo les di, dice el Señor, tu Dios.


Salmo 85(84),9.11-12.13-14.

El Señor promete la paz para su pueblo.

Voy a proclamar lo que dice el Señor:
el Señor promete la paz,
la paz para su pueblo y sus amigos,
y para los que se convierten de corazón.

El Amor y la Verdad se encontrarán,
la Justicia y la Paz se abrazarán;
la Verdad brotará de la tierra
y la Justicia mirará desde el cielo.

El mismo Señor nos dará sus bienes
y nuestra tierra producirá sus frutos.
La Justicia irá delante de él,
y la Paz, sobre la huella de sus pasos.


    Evangelio según San Mateo 9,14-17.

    Se acercaron a Jesús los discípulos de Juan y le dijeron: "¿Por qué tus discípulos no ayunan, como lo hacemos nosotros y los fariseos?".
    Jesús les respondió: "¿Acaso los amigos del esposo pueden estar tristes mientras el esposo está con ellos? Llegará el momento en que el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
    Nadie usa un pedazo de género nuevo para remendar un vestido viejo, porque el pedazo añadido tira del vestido y la rotura se hace más grande.
    Tampoco se pone vino nuevo en odres viejos, porque los odres revientan, el vino se derrama y los odres se pierden. ¡No, el vino nuevo se pone en odres nuevos, y así ambos se conservan!".

    Palabra del Señor

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 04 de Julio - «El ayuno de los amigos del Esposo»


      San Pedro Crisólogo Sermón: Los amigos del Esposo Sermón sobre Marcos 2; PL 52, 287


«El ayuno de los amigos del Esposo» 

    ¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos frecuentemente, mientras que, tus discípulos no ayunan? ¿Por qué? Porque para vosotros, el ayuno es un asunto de la ley y no un don espontáneo. En sí mismo el ayuno no tiene sentido, lo que cuenta es la intención de aquel que ayuna. ¿Que provecho pensáis sacar, vosotros que ayunáis contrariados y forzados? El ayuno es un arado maravilloso para labrar el campo de la santidad, cambia los corazones, desarraiga el mal, arranca el pecado, quita el vicio, siembra la caridad; mantiene la fecundidad y prepara la siega del inocente. Los discípulos de Cristo, ellos están colocados en el corazón mismo del campo maduro de la santidad, reúnen los gérmenes de las virtudes, alegran el Pan de la nueva recolección; no pueden pues practicar ayunos en adelante pasados de moda…

    «¿Por qué tus discípulos no ayunan?» El Señor les responde: «¿los amigos del Esposo, pueden ayunar mientras el Esposo está con ellos?» Aquel que se casa deja el ayuno de lado, deja la austeridad; se entrega por entero a la alegría, participa en el banquete; se muestra en todo afable, amable y contento; hace todo lo que le sale del cariño que siente por su mujer. Cristo celebraba entonces sus bodas con su Iglesia; también aceptaba participar en sus comidas; no rechazaba aquellas que le invitaban; lleno de benevolencia y de amor, se mostraba humano; accesible, amable. Lo que quería era unir al hombre con Dios y hacer de sus compañeros miembros de la familia divina. 

SANTORAL - SAN PIER GIORGIO FRASSATI



    Pier Giorgio Frassati Nació en Turín el 6 de abril de 1901. Era hijo de Alfredo, fundador y director del diario «La Stampa», y de Adelaide Ametis, mujer de fuerte carácter y temperamento artístico. Tiene una hermana, Luciana, un año menor que él, inseparable compañera de juegos y de estudios. Una familia de clase media alta, de origen liberal, con un padre agnóstico y una madre formalmente religiosa, de quien Pier Giorgio recibió los rudimentos de una fe que, por el contrario, maduró en él de modo inesperado y se convirtió en el fundamento de su vida. 

    Asistió a la escuela pública "Massimo d'Azeglio" y luego, tras suspender latín, al "Istituto Sociale" de los jesuitas: aquí comenzó a tomar la comunión todos los días, algo que haría durante el resto de su vida, y entró en las Conferencias de San Vicente. En 1918 se inscribió en el Politécnico de Turín: quería ser ingeniero de minas "para poder servir aún más a Cristo entre los mineros". Se unió al círculo “Cesare Balbo” de la FUCI, que se convirtió en un lugar privilegiado de formación cristiana y de amistad. Lleva en su solapa la insignia de la Juventud Católica y adopta su lema: Oración, Acción, Sacrificio. 

    Su fe profunda se alimenta de la Eucaristía diaria, de la oración y de la confesión frecuente. Es un enamorado de la Palabra de Dios: en su tiempo está reservada a los consagrados, pero él consigue los textos para leerlos personalmente. Confiando plenamente en las palabras de Jesús, ve la presencia de Dios en el prójimo, se considera «pobre como todos los pobres»: es generoso con palabras y gestos de caridad fraterna, tanto solo como en la forma organizada de las Conferencias de San Vicente, en las calles de Turín, en los barrios pobres, en el Cottolengo. Durante las fuertes tensiones de la primera posguerra, se comprometió en un apostolado social, que lo vio presente también en las fábricas. Convencido de la necesidad de reformas sociales, en 1920 se unió al Partido Popular Italiano, que veía como un medio para crear una sociedad más justa. 

    En 1920 su padre fue nombrado embajador en Alemania. En Berlín, Pier Giorgio visita los barrios más pobres y entra en contacto con los círculos de jóvenes estudiantes y obreros católicos alemanes. En septiembre de 1921, en Roma, durante una gran manifestación de la Juventud Católica, defendió la bandera de su club del asalto de los guardias reales y fue arrestado. 

    Los escritos de Santa Catalina de Siena y los encendidos discursos de Savonarola lo empujaron a ingresar en la Tercera Orden Dominicana en 1922 con el nombre de "fra Girolamo". Es miembro de numerosas asociaciones eclesiales, en las que vierte los múltiples intereses de su vida cristiana. Hijo del director de «La Stampa», hace propaganda para periódicos católicos. 

    Incluso antes de su llegada al poder, Mussolini se opuso abiertamente al fascismo. Se siente profundamente decepcionado por la entrada de una parte del Partido Popular en el Gobierno fascista, hacia el que tiene palabras muy duras. 

    Apasionado de la montaña y del deporte, miembro del CAI y de Giovane Montagna. A menudo organiza viajes con amigos (los "Shady Guys") que se convierten en oportunidades de apostolado. Va al teatro, a la ópera, visita museos, ama la pintura y la música y se sabe de memoria pasajes enteros de Dante. 

    Era el 30 de junio de 1925. Toda la familia Frassati estaba tan preocupada por la deteriorada salud de la abuela Linda, moribunda, que nadie le prestaba atención a Piergiorgio, que acusaba un fuerte dolor de cabeza y no tenía apetito. Algo insólito para él, que siempre solía estar tan bien dispuesto y saludable. Se darán cuenta de la seriedad de su malestar sólo en el día del funeral de la abuela, cuando Piergiorgio ya no pudo ni levantarse de la cama. Desafortunadamente será demasiado tarde pues la poliomielitis fulminante, posiblemente contraída en las chabolas, le troncará la vida el 4 de julio, a sólo 24 años. Miles de personas asistieron a su funeral: la mayoría de ellas eran las personas pobres de Turín a las que había ayudado materialmente con su actividad social y a las que había evangelizado con el ejemplo de su vida llena de la alegría de un Dios eternamente joven. Conmovido por el intenso dolor e impresionado por la gran multitud, el padre repetía sollozando: "¡No conocí a mi hijo!"

El "primer milagro" de Piergiorgio

    Alfredo Frassati se quedó muy deprimido y no halló un consuelo pues comprendió muy tarde quién había sido realmente su hijo. Su corazón se había roto porque Piergiorgio le había dejado un vacío demasiado grande, un silencio ensordecedor. Con todo, Alfredo no se escapó de tal sufrimiento y se dejó horadar en profundidad por el dolor. Lentamente ese vacío se fue llenando con una nueva luz que venía de la Palabra de Dios. Alfredo se fue acercando a la fe y su esperanza y su caridad maduraron día con día hasta el final de su vida. Murió en 1961 despuès de una progresiva y maravillosa conversión que muchos consideraron, tal vez con razón, el "primer" milagro de Piergiorgio.

Beatificación y canonización

    Fue beatificado en Roma el 20 de mayo de 1990 por el Papa Juan Pablo II. El papa Francisco abrió el camino a su canonización que se celebró el 7 de septiembre de 2025 junto con la de Carlo Acutis. El papa León XIV destacó en su canonización que la vida de Pier Giorgio Frassati representa una luz para la espiritualidad laical debido a su comprensión de la fe como un compromiso abierto al mundo y en especial con los últimos.


Oremos

    Señor Jesús, danos el valor para volar alto, para escapar de la tentación de la mediocridad y la banalidad; haznos capaces, como Piergiorgio, de aspirar a cosas más grandes con su tenacidad y perseverancia y de acoger con alegría su invitación a la santidad. Líbranos del miedo a no tener éxito y de la falsa modestia de no sentirnos capaces. Concédenos la gracia que te pedimos por intercesión de Piergiorgio y la fuerza para continuar fielmente en el camino que nos conduce "hacia lo alto", por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

SANTORAL - SANTA ISABEL DE PORTUGAL

04 de Julio


    Santa Isabel, reina de Portugal, admirable por su desvelo en conseguir que reyes enfrentados hiciesen las paces y por su caridad en favor de los pobres. Muerto su esposo, el rey Dionisio, abrazó la vida religiosa en el monasterio de monjas de la Tercera Orden de las Clarisas de Estremoz, en Portugal, que ella misma había fundado, y en el cual murió cuando se esforzaba por conseguir la reconciliación entre un hijo y un nieto suyos que estaban enfrentados.

     Isabel era hija de Pedro III de Aragón. Nació en 1271. En el bautismo recibió el nombre de Isabel en honor de su tía abuela, santa Isabel de Hungría. El nacimiento de la niña fue ya un símbolo de la actividad pacificadora que iba a ejercer durante toda su vida, puesto que, gracias a su venida al mundo, hicieron la paz su abuelo, Jaime, que ocupaba entonces el trono, y su padre. La joven princesa era de carácter amable y, desde sus primeros años, dio muestras de gran inclinación a la piedad y a la bondad. Trataba de imitar todas las virtudes que veía practicar a su alrededor, porque le habían enseñado que era conveniente unir a la oración la mortificación de la voluntad propia para obtener la gracia de vencer la inclinación innata al pecado. Desgraciadamente, los padres de familia olvidan esto con frecuencia y acostumbran a sus hijos a desear desproporcionadamente las cosas de este mundo y a satisfacer todos sus caprichos. Ninguna penitencia es más educativa para un niño que la de acostumbrarse a no comer entre comidas, a soportar con paciencia que no se cumplan todos sus deseos y a no complicar la vida a los demás.

    La victoria de Santa Isabel sobre sí misma se debió a la educación que recibió en la niñez. A los doce años, Isabel contrajo matrimonio con el rey Dionisio de Portugal. Este monarca admiraba más la noble cuna, la belleza y las riquezas de su esposa que sus virtudes. Sin embargo, la dejó practicar libremente sus devociones, sin sentirse por ello llamado a imitarla. Isabel se levantaba muy temprano para rezar maitines, laudes y prima antes de la misa; por la tarde, continuaba sus devociones después de las vísperas. Naturalmente, consagraba algunas horas del día al desempeño de sus deberes domésticos y públicos. Comía con parsimonia, vestía con modestia, se mostraba humilde y afable con sus prójimos y vivía consagrada al servicio de Dios. Su virtud característica era la caridad. Hizo lo necesario para que los peregrinos y los forasteros pobres no careciesen de albergue y ella misma se encargaba de buscar y socorrer a los necesitados; además, proveía de dote a las doncellas sin medios.

     Fundó instituciones de caridad en diversos sitios del reino; entre ellas se contaban un hospital en Coimbra, una casa para mujeres arrepentidas en Torres Novas y un hospicio para niños abandonados. A pesar de todas esas actividades, Isabel no descuidaba sus deberes, sobre todo el respeto, amor y obediencia que debía a su marido, cuyas infidelidades y abandono soportaba con gran paciencia. Porque, aunque Dionisio era un buen gobernante, era un hombre vicioso. En su carrera pública era justo, valiente, generoso y compasivo, pero en su vida privada era egoísta y licencioso. La reina hizo lo imposible por atraerle a la virtud, pues la entristecían mucho los pecados de su esposo y el escándalo que daba con ellos y no cesaba de orar por su conversión. Su bondad era tan grande, que cuidaba cariñosamente a los hijos naturales de su marido y se encargaba de su educación.

    Santa Isabel tuvo dos hijos: Alfonso, que sería el sucesor de su padre y Constancia. Alfonso dio desde muy joven muestras de poseer un carácter rebelde debido, en parte, a la preferencia que su padre daba a sus hijos naturales; se levantó en armas en dos ocasiones y en ambas, la reina consiguió restablecer la concordia. Pero las malas lenguas empezaron a esparcir el rumor de que Isabel apoyaba en secreto la causa de su hijo y el rey la desterró algún tiempo de la corte. La reina poseía realmente un talento muy notable de pacificadora; así, logró evitar la guerra entre Fernando IV de Castilla y su primo, y entre el mismo príncipe y Jaime II de Aragón.

    El rey Dionisio cayó gravemente enfermo en 1324. Isabel se dedicó a asistirle, de suerte que apenas salía de la cámara real más que para ir a misa. Durante su larga y penosa enfermedad, el monarca dio muestra de sincero arrepentimiento. Murió en Santarem, el 6 de enero de 1325. La reina hizo entonces una peregrinación a Santiago de Compostela y decidió retirarse al convento de Clarisas Pobres que había fundado en Coimbra. Pero su confesor la disuadió de ello, e Isabel acabó por profesar en la Tercera Orden de San Francisco. Pasó sus últimos años santamente en una casa que había mandado construir cerca del convento que había fundado. La causa de la paz, por la que había trabajado toda su vida, fue también la ocasión de su muerte. En efecto, la santa murió el 4 de julio de 1336 en Estremoz, a donde había ido en una misión de reconciliación, a pesar de su edad y del insoportable calor. Fue sepultada en la iglesia del monasterio de las Clarisas Pobres de Coimbra. Dios bendijo su sepulcro con varios milagros. La canonización tuvo lugar en 1626.

    En Acta Sanctorum, julio, vol. II, hay una biografía de la santa que data casi de su época. En las crónicas hay muchos datos sobre la reina Isabel. La leyenda del paje que se salvó milagrosamente de la muerte en un horno y probó así su inocencia, es una simple fábula, cuyos orígenes se remontan al folklore de la India que pasó a formar parte de la leyenda cristiana de santa Isabel en 1562, pero puede haber reminiscencias en la iconografía.

Oremos

    Dios nuestro, fuente de paz y de amor, que otorgaste a Santa Isabel de Portugal el don admirable de reconciliar a quienes vivían enemistados, concédenos, por su intercesión, ser de aquellos que trabajan por la paz; para que así merezcamos ser llamados hijos de Dios. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén

-FRASE DEL DÍA-