Tertuliano (c. 155-c. 220) teólogo Sobre la oración, 28-29 (Lectures chrétiennes pour notre temps, Abbaye d'Orval, 1970)
"Dios nada rechaza a la oración que sube hacia él"
Dios nada rechaza a la oración que sube a él en espíritu y verdad, ya que él mismo la ha pedido. ¡Leemos, escuchamos y creemos en tantos testimonios de su eficacia! Ya la antigua oración libraba del fuego, de la bestia del hambre, aunque aún no había recibido su forma de Cristo. ¡Cuánto debe ser mayor la eficacidad de la oración cristiana! Quizás no envía un ángel para apagar el fuego, no cierra las fauces del león, no lleva alimento a los que tienen hambre, no suprime las pasiones por un don de la gracia. Pero enseña la paciencia a los que prueban un dolor y les da la fe que hace comprender, a los que sufren con paciencia por el nombre de Dios, lo que el Señor les reserva (…)
Toda criatura de algún modo pide. Los animales domésticos y las bestias salvajes piden y doblan las rodillas. Saliendo de sus establos o de sus cuevas hacen vibrar el aire con sus gritos. Mismo los pájaros que vuelan en el cielo extienden sus alas como una cruz y cantan como si fuera una oración.
¿Qué más decir en homenaje a la oración ? El Señor ha rezado, a él honor y poder por los siglos de los siglos.

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