lunes, 14 de septiembre de 2026

-PROPÓSITO DEL DÍA- "Para que por la práctica de los consejos evangélicos y la vida de oración, podamos crecer en el amor a Dios y nuestros hermanos"



 

EVANGELIO - 15 de Septiembre - San Juan 19,25-27


    Carta a los Hebreos 5,7-9.

    Hermanos: Cristo dirigió durante su vida terrena súplicas y plegarias, con fuertes gritos y lágrimas, a aquel que podía salvarlo de la muerte, y fue escuchado por su humilde sumisión.
    Y, aunque era Hijo de Dios, aprendió por medio de sus propios sufrimientos qué significa obedecer.
    De este modo, él alcanzó la perfección y llegó a ser causa de salvación eterna para todos los que le obedecen.


Salmo 31(30),2-3a.3bc-4.5-6.15-16.20.

¡Tú eres la parte de mi herencia, Señor!

Yo me refugio en ti, Señor,
¡que nunca me vea defraudado!
Líbrame, por tu justicia;
inclina tu oído hacia mí
y ven pronto a socorrerme.

Sé para mí una roca protectora,
porque tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme.
Sácame de la red que me han tendido,

porque tú eres mi refugio.
Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.
Pero yo confío en ti, Señor,

y te digo: «Tú eres mi Dios,
mi destino está en tus manos.»
Líbrame del poder de mis enemigos
y de aquellos que me persiguen.
¡Qué grande es tu bondad, Señor!

Tú la reservas para tus fieles;
y la brindas a los que se refugian en ti,
en la presencia de todos.


    Evangelio según San Juan 19,25-27.

    Junto a la cruz de Jesús, estaba su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena.
    Al ver a la madre y cerca de ella al discípulo a quien él amaba, Jesús le dijo: "Mujer, aquí tienes a tu hijo".
    Luego dijo al discípulo: "Aquí tienes a tu madre". Y desde aquel momento, el discípulo la recibió en su casa.

    Palabra del Señor

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 15 de Septiembre - "Hijo, aquí tienes a tu Madre"


San Carlos de Foucauld (1858-1916) ermitaño y misionero en el Sahara Meditaciones sobre los Santos Evangelios (Charles de Foucauld et la fraternité, coll. Points Sagesses, Seuil, 2002)


"Hijo, aquí tienes a tu Madre"
            
    “Aquí tienes a tu hijo”, dice el Señor a la Santa Virgen. Nuestro Señor le da todos los seres humanos por hijos, pidiéndole un corazón de madre para todos … Ella lo cumple y continuará toda la eternidad a cumplir con perfección incomparable este pedido de Dios, como todos sus pedidos. Seamos absolutamente seguros que ella tiene por todo ser humano un corazón maternal. Dirijámonos a esta querida Madre todopoderosa en todo lo necesario, con la total confianza de un niño a su madre. Una madre que ama infinitamente más que lo que puede amar una madre terrestre. Es una madre que puede obtener absolutamente todo de Dios, todo lo que es verdaderamente bueno para el alma… 

    “Aquí tienes a tu Madre”. Esto se dirige a cada alma. Todos tenemos que tratar a la Santa Virgen como a nuestra Madre, rendirle las atenciones que un buen hijo debe a tan buena madre: afecto, honor, servicio, confianza. O sea, ¡todo lo que Nuestro Señor le rendía a la Santísima Virgen! Amémosla y honrémosla, cuidándola y permaneciendo con ella en la oración. Sirvámosla, ayudando lo mejor que podemos en las obras que ella favorece o que se emprenden en su honor. Tengamos en ella confianza absoluta e invoquémosla sin dudar para lo que necesitemos, en deseos, emprendimientos, obras y acciones (…). Mostrémonos hacia ella como el más tierno de los hijos, recordando que ello es esencial en la obediencia a Jesús y la imitación de Jesús. En la obediencia, porque él lo pide formalmente y con solemnidad desde lo alto de la cruz. En la imitación, porque fue siempre un hijo modelo para su madre…

SANTORAL - NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

15 de Septiembre


    Memoria de Nuestra Señora de los Dolores, que de pie junto a la cruz de Jesús, su Hijo, estuvo íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora. Fue la nueva Eva, que por su admirable obediencia contribuyó a la vida, al contrario de lo que hizo la primera mujer, que por su desobediencia trajo la muerte.

    La devoción a Nuestra señora de los dolores viene desde muy antiguo. Ya en el siglo VIII los escritores eclesiásticos hablaban de la “Compasión de la Virgen” en referencia a la participación de la Madre de Dios en los dolores del Crucificado.

    Pronto empezaron a surgir las devociones a los 7 dolores de María y se compusieron himnos con los que los fieles manifestaban su solidaridad con la Virgen dolorosa.

    La fiesta empezó a celebrarse en occidente durante la Edad Media y por ese entonces se hablaba de la “Transfixión de María”, de la “Recomendación de María en el Calvario”, y se conmemoraba en el tiempo de Pascua.

    En el siglo XII los religiosos servitas celebraban la memoria de María bajo la Cruz con oficio y Misa especial. Más adelante, por el siglo XVII se celebraba el domingo tercero de septiembre.

    El viernes anterior al Domingo de Ramos también se hacía una conmemoración a la Virgen Dolorosa, festividad conocida popularmente como “Viernes de los Dolores”.

    Benedicto XIII extendió universalmente la celebración del “Viernes de Dolores” en 1472 y en 1814 el Papa Pío VII fijó la Fiesta de Nuestra Señora de los Dolores para el 15 de septiembre, un día después a la Exaltación de la Santa cruz.

Los siete Dolores de la Virgen María

Primer Dolor:
La profecía de Simeón en la presentación del Niño Jesús

Segundo Dolor:
La huida a Egipto con Jesús y José

Tercer Dolor:
La pérdida de Jesús

Cuarto Dolor:
El encuentro de Jesús con la cruz a cuestas camino del calvario

Quinto Dolor:
La crucifixión y la agonía de Jesús

Sexto Dolor:
La lanzada y el recibir en brazos a Jesús ya muerto

Séptimo Dolor
:
El entierro de Jesús y la soledad de María

Oremos

    Oh Virgen, la más dolorosa del mundo después de tu Hijo, a cuyos dolores estuviste perpetuamente asociada: te ruego que me alcances fortaleza para sufrir por mis pecados, como tú sufriste por los nuestros, a fin de que, crucificando mis pasiones y concupiscencias en la cruz de Cristo, llevando la cruz de mi deber por el camino de mi vida, caminando en pos de mi Señor y perseverando constantemente a tu lado, oh Madre mía, al pie de la cruz de tu Hijo, viva siempre y muera contigo, redimido y santificado por la sangre preciosísima de nuestro Redentor. Amén

-FRASE DEL DÍA-



 

jueves, 10 de septiembre de 2026

LA SAGRADA ESCRITURA - CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA



 
  111 Pero, dado que la sagrada Escritura es inspirada, hay otro principio de la recta interpretación , no menos importante que el precedente, y sin el cual la Escritura sería letra muerta: «La Escritura se ha de leer e interpretar con el mismo Espíritu con que fue escrita» (DV 12,3).

    El Concilio Vaticano II señala tres criterios para una interpretación de la Escritura conforme al Espíritu que la inspiró (cf. DV 12,3)

PENSAMIENTO DE LOS SANTOS

 


-PROPÓSITO DEL DÍA- "Para que por la práctica de los consejos evangélicos y la vida de oración, podamos crecer en el amor a Dios y nuestros hermanos"



 

EVANGELIO - 11 de Septiembre - San Lucas 6,39-42


     Carta I de San Pablo a los Corintios 9,16-19.22b-27.

    Hermanos: Si anuncio el Evangelio, no lo hago para gloriarme: al contrario, es para mí una necesidad imperiosa. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio!
    Si yo realizara esta tarea por iniciativa propia, merecería ser recompensado, pero si lo hago por necesidad, quiere decir que se me ha confiado una misión.
    ¿Cuál es entonces mi recompensa? Predicar gratuitamente la Buena Noticia, renunciando al derecho que esa Buena Noticia me confiere.
    En efecto, siendo libre, me hice esclavo de todos, para ganar al mayor número posible.
    Me hice todo para todos, para ganar por lo menos a algunos, a cualquier precio.
    Y todo esto, por amor a la Buena Noticia, a fin de poder participar de sus bienes.
    ¿No saben que en el estadio todos corren, pero uno solo gana el  premio? Corran, entonces, de manera que lo ganen.
    Los atletas se privan de todo, y lo hacen para obtener una corona que se marchita; nosotros, en cambio, por una corona incorruptible.
    Así, yo corro, pero no sin saber adónde; peleo, no como el que da golpes en el aire.
    Al contrario, castigo mi cuerpo y lo tengo sometido, no sea que, después de haber predicado a los demás, yo mismo quede descalificado.


Salmo 84(83),3.4.5-6.12.

Mi alma se consume de deseos
por los atrios del Señor;
mi corazón y mi carne claman ansiosos
por el Dios viviente.

Hasta el gorrión encontró una casa,
y la golondrina tiene un nido
donde poner sus pichones,
junto a tus altares, Señor del universo,
mi Rey y mi Dios.

¡Felices los que habitan en tu Casa
y te alaban sin cesar!
¡Felices los que encuentran su fuerza en ti,
al emprender la peregrinación!

Porque el Señor es sol y escudo;
el Señor da la gracia y la gloria,
y no niega sus bienes
a los que proceden con rectitud.


    Evangelio según San Lucas 6,39-42.


    Jesús hizo a sus discípulos esta comparación: "¿Puede un ciego guiar a otro ciego? ¿No caerán los dos en un pozo?
    El discípulo no es superior al maestro; cuando el discípulo llegue a ser perfecto, será como su maestro.
    ¿Por qué miras la paja que hay en el ojo de tu hermano y no ves la viga que está en el tuyo?
    ¿Cómo puedes decir a tu hermano: 'Hermano, deja que te saque la paja de tu ojo', tú, que no ves la viga que tienes en el tuyo  ¡Hipócrita!, saca primero la viga de tu ojo, y entonces verás claro para sacar la paja del ojo de tu hermano."

    Palabra del Señor 

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 11 de Septiembre - "¿Un ciego, puede guiar a otro ciego?"


   Liturgia española mozárabe Prefacio Eucarístico para el segundo domingo de Cuaresma; PL 85, 322


"¿Un ciego, puede guiar a otro ciego?"

    Es justo y necesario darte gracias, Señor, Padre santo, Dios eterno y todopoderoso, por Jesucristo tu Hijo, nuestro Señor... Él vino a este mundo para hacer justicia, de modo que los ciegos vean y los que veían queden ciegos (Jn 9,39). Aquellos que se han reconocido en las tinieblas del error, han recibido la luz eterna que los ha librado de la oscuridad de sus errores. Y los arrogantes, que pretendían poseer ellos mismos la luz de la justicia, han sido sumergidos, con razón, en sus propias tinieblas. Inflados de su orgullo y seguros de su justicia, no han buscado médico para curarse. Hubieran podido tener acceso al Padre por Jesús, que se ha declarado la puerta (Jn 10,7), pero como han prevalecido insolentemente en sus méritos, han mantenido su ceguera.

    Por ello, venimos humildemente a ti, Padre santo, y sin presumir de nuestros méritos, abrimos ante tu altar nuestra propia herida. Reconocemos las tinieblas de nuestros errores, descubrimos las caídas de nuestra conciencia. Queremos encontrar, te rogamos, un remedio a nuestra herida, la luz eterna para nuestras tinieblas, la pureza de la inocencia en nuestra conciencia. Queremos con todas nuestras fuerzas contemplar tu rostro..., deseamos ver el cielo...

    Ven a nosotros, Jesús, que rezamos en tu templo, y atiéndenos en este día, tú que no has tenido en cuenta el sábado para hacer milagros... Tú que nos has hecho de la nada, prepara un ungüento y aplícalo sobre los ojos de nuestro corazón... Escucha nuestra oración y elimina la ceguera de nuestros pecados, para que veamos la gloria de tu rostro, en la paz de la bienaventuranza eterna.

SANTORAL - SAN PATIENS DE LYON

11 de Septiembre


    Obispo de Lyon (Francia). En la serie de calamidades que azotaron a las Galias durante un período que abarcó buena parte del siglo V, Dios favoreció a sus servidores al enviarles a este santo prelado que les sirvió de consuelo y de apoyo Alrededor del año 450, fue elevado a la sede episcopal de Lyon.

    La devastadora incursión de los Godos en Borgoña provocó una época de hambre, durante la cual, San Patiens, por cuenta propia, alimentó a millares, gracias a la providencia, que siempre le daba ciento por uno, multiplicando sus caudales maravillosamente a fin de que siempre hubiera lo suficiente con qué construir iglesias, repararlas y socorrer a los pobres, "en cualquier rincón de las Galias que estuvieran".

    El santo era calificado como un hombre virtuoso y justo, activo, ascético y misericordioso y era muy admirado por su celo apostólico y su gran caridad hacia los pobres. Gracias a su solicitud pastoral y a sus sermones, numerosos herejes se convirtieron, sobre todo amos y señores de Lyon que por aquel entonces, favorecían decididamente la herejía de los arrianos y aún había algunos obispos en las diócesis que no estaban libres de aquellos errores.

    Cuando la diócesis de Chalon-sur-Saòne quedó envuelta en la confusión y la discordia por la muerte de su Obispo, San Eufronio de Autun invitó a San Patiens para que le ayudase en la pacificación de la comarca y en la terminación del escándalo. Por orden de San Patiens, uno de los sacerdotes de su clero, llamado Constancio, escribió la "Vida de San Germano de Auxerre", la que el autor dedicó a su obispo. Se desconoce la fecha exacta de su deceso pero al parecer, ocurrió alrededor del año 480.

Oremos

    Señor, tú que colocaste a San Patiens en el número de los santos pastores y lo hiciste brillar por el ardor de la caridad y de aquella fe que vence al mundo, haz que también nosotros por su intercesión, perseveremos firmes en la fe y arraigados en el amor y merezcamos así participar de su gloria. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén 

-FRASE DEL DÍA-