sábado, 8 de marzo de 2025

MES DE SAN JOSÉ

NOVENO DÍA: CIRCUNCISIÓN DE JESÚS


 Circuncisión de Jesús

    Fue San José en calidad de padre, que presentó al santo Niño, primer nacido de las criaturas, al cuchillo de la circuncisión, mientras que María, entristecida e inquieta, lo ofrecía a Dios Padre.

    Hijo querido que comenzaba tan temprano la carrera del sufrimiento. Toda la Sagrada Familia obedecía la ley, con una docilidad y una humildad que son una admirable lección para nosotros, siempre prontos a zafarnos de todo lo que moleste y contraríe a la naturaleza. Tratemos de imitar ese santo ejemplo; lo podemos haciéndonos conforme a la le de Jesucristo, tan dulce como severa fue la de Moisés, santificando el gran día del domingo, observando siempre la abstinencia a los días prescritos, y el ayuno, cuando nuestra edad nos los obligue, y si sus prescripciones nos parecen penosas, pensemos en el niño Jesús, que para obedecer a la ley vertió las primeras gotas de su sangre bajo el cuchillo del sacerdote, y adoremos su obediencia y la de sus santos padres. Según el mandamiento que recibió del ángel, Jesús dio al niño el nombre de Jesús, ¡único nombre mediante el cual los hombres pueden ser salvados! Amemos ese nombre bendito, repitámoslo con amor, como lo hizo a menudo san José, y ¡que Dios nos haga la gracia de hacerlo a menudo durante la vida y en la hora de la muerte!

Oración

    Padre y guardián de las vírgenes, san José, a quien fueron confiados Jesús, la inocencia misma, y María, la Virgen de las vírgenes, te suplico y conjuro, por Jesús y por María, ese depósito amado y sagrado para tu corazón, haz que, preservado de toda iniquidad, perfectamente puro de corazón, de espíritu y de cuerpo, que tenga el gozo de servir siempre perfectamente a Jesús y a María.

    Jesús, María y José, les doy mi corazón, mi espíritu y mi vida. Jesús, María y José. Asístanme en mi última agonía. Jesús, María y José hagan que more en su compañía.

-PROPÓSITO DEL DÍA- "Para que por la práctica de los consejos evangélicos y la vida de oración, podamos crecer en el amor a Dios y nuestros hermanos"



 

EVANGELIO - 09 de Marzo - San Lucas 4,1-13.


    Deuteronomio 26,4-10.

    El sacerdote tomará la canasta que tú le entregues, la depositará ante el altar, y tú pronunciarás estas palabras en presencia del Señor, tu Dios: "Mi padre era un arameo errante que bajó a Egipto y se refugió allí con unos pocos hombres, pero luego se convirtió en una nación grande, fuerte y numerosa.
    Los egipcios nos maltrataron, nos oprimieron y nos impusieron una dura servidumbre.
    Entonces pedimos auxilio al Señor, el Dios de nuestros padres, y él escuchó nuestra voz. El vio nuestra miseria, nuestro cansancio y nuestra opresión, y nos hizo salir de Egipto con el poder de su mano y la fuerza de su brazo, en medio de un gran terror, de signos y prodigios.
    El nos trajo a este lugar y nos dio esta tierra que mana leche y miel.
    Por eso ofrezco ahora las primicias de los frutos del suelo que tú, Señor, me diste". Tu depositarás las primicias ante el Señor, tu Dios, y te postrarás delante de él.


Salmo 91(90),1-2.10-11.12-13.14-15.

En el peligro, Señor, estás conmigo.

Tú que vives al amparo del Altísimo
y resides a la sombra del Todopoderoso,
di al Señor: «Mi refugio y mi baluarte,
mi Dios, en quien confío».
No te alcanzará ningún mal,
ninguna plaga se acercará a tu carpa,

porque Él te encomendó a sus ángeles
para que te cuiden en todos tus caminos.
Ellos te llevarán en sus manos
para que no tropieces contra ninguna piedra;
caminarás sobre leones y víboras,
pisotearás cachorros de león y serpientes.

“Él se entregó a mí,
por eso, yo lo glorificaré;
lo protegeré, porque conoce mi Nombre;
me invocará, y yo le responderé.
Estaré con él en el peligro,
lo defenderé y lo glorificaré


    Carta de San Pablo a los Romanos 10,8-13.

    ¿Pero qué es lo que dice la justicia?: La palabra está cerca de ti, en tu boca y en tu corazón, es decir la palabra de la fe que nosotros predicamos.
    Porque si confiesas con tu boca que Jesús es el Señor y crees en tu corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, serás salvado.
    Con el corazón se cree para alcanzar la justicia, y con la boca se confiesa para obtener la salvación.
    Así lo afirma la Escritura: El que cree en él, no quedará confundido.
    Porque no hay distinción entre judíos y los que no lo son: todos tienen el mismo Señor, que colma de bienes a quienes lo invocan.
    Ya que todo el que invoque el nombre del Señor se salvará.


    Evangelio según San Lucas 4,1-13.

    Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó de las orillas del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto, donde fue tentado por el demonio durante cuarenta días. No comió nada durante esos días, y al cabo de ellos tuvo hambre.
    El demonio le dijo entonces: "Si tú eres Hijo de Dios, manda a esta piedra que se convierta en pan".
    Pero Jesús le respondió: "Dice la Escritura: El hombre no vive solamente de pan".
    Luego el demonio lo llevó a un lugar más alto, le mostró en un instante todos los reinos de la tierra y le dijo: "Te daré todo este poder y el esplendor de estos reinos, porque me han sido entregados, y yo los doy a quien quiero.
    Si tú te postras delante de mí, todo eso te pertenecerá".
    Pero Jesús le respondió: "Está escrito: Adorarás al Señor, tu Dios, y a él solo rendirás culto".
    Después el demonio lo condujo a Jerusalén, lo puso en la parte más alta del Templo y le dijo: "Si tú eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo, porque está escrito: El dará órdenes a sus ángeles para que ellos te cuiden.
    Y también: Ellos te llevarán en sus manos para que tu pie no tropiece con ninguna piedra".
    Pero Jesús le respondió: "Está escrito: No tentarás al Señor, tu Dios".
    Una vez agotadas todas las formas de tentación, el demonio se alejó de él, hasta el momento oportuno.

    Palabra del Señor

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 09 de Marzo - "Gracias a Jesús vencer a las tinieblas"


San [Padre] Pío de Pietrelcina (1887-1968) capuchino Palabras de Padre Pío, II (Paroles de Padre Pio, Salvator, 2019)


"Gracias a Jesús vencer a las tinieblas"
            
    ¿Cuándo Jesús me consumirá enteramente en su amor? ¿Cuándo seré enteramente consumido por las llamas divinas? ¿Cuándo podré unirme estrechamente a él, para cantar un cántico nuevo, el cántico de la victoria? ¿Cuándo terminará esta lucha interna entre Satán y la pobre alma, que quiere ser toda a su Esposo celeste? La debilidad de mi ser me hace temer y me da sudores fríos. (…)

    ¡Qué sea bendito el Altísimo, que jamás me abandona completamente entre las manos del poder de las tinieblas! Cuando la batalla parecía llegar a su fin a favor de sus adversarios, he aquí que el Señor corre con solicitud, los desvía y reduce a la impotencia. ¡Qué viva para siempre la misericordia divina!

    ¡Qué bueno es Jesús con sus criaturas! ¡Cuántas victorias lleva su servidor, todas gracias a su poderosísima ayuda! Jesús ha querido hacer de mí un ejemplo de gracia y proponerme como ejemplo a los pecadores, para que no desesperen de su salvación. 

SANTORAL - SANTO DOMINGO SAVIO

 09 de Marzo

   
SANTO DOMINGO SAVIO 

TAN PEQUEÑO Y TAN SANTO

    Domingo nació el 2 de abril de 1842 en la provincia de Turín, en el norte de Italia, en una familia humilde pero al mismo tiempo muy fervorosa. Ya desde tierna edad decidió imitar fielmente a Jesús, alejándose de cuanto lo pudiera alejar de El. A los 7 años hizo su primera comunión y a los 12 entró en el Oratorio de San Juan Bosco. Bajo la dirección personal del gran santo salesiano se convirtió en tabernáculo del Señor y en modelo y ejemplo de amor a Dio para los demás. Fue un verdadero apóstol y misionero de Jesús, con la simple presencia de su vida.

    Los que lo conocieron en vida dicen que no era pequeño de estatura, pero si delgado, casi débil. Prefería escuchar que hablar. Era humilde y respetuoso de todos y tenía una habilidad natural para apaciguar las discusiones y peleas, que en aquella edad entre sus compañeros, a veces brotaban casi naturalmente.

    Su único interés era Dios y como hacer que los demás concentrasen sus energías en servirle mejor a El. Lo que le faltaba en fuerza física la recuperaba en alteza moral, en fortaleza de corazón y en aceptación de la voluntad de Dios cualquiera que esta fuese.

    La primera biografía de la vida de Domingo fue escrita por su maestro San Juan Bosco, y de entre esas páginas han surgido tantas vocaciones. Inclusa la vocación del futuro Papa Benedicto XVI, que con tanta ternura ha mirado a la Obra de la Infancia Misionera

    Domingo murió a tan sólo 15 años de edad. Era el 9 de marzo de 1857. Su Santidad Pío XII lo canonizó en el 1954. Exactamente 50 años atrás.

“Como santo Domingo Savio, sed todos misioneros con el buen ejemplo, con las buenas palabras y con las buenas acciones en casa, entre los vecinos y entre los compañeros de trabajo. En todas las edades se puede y se debe testimoniar a Cristo. El compromiso del testimonio cristiano es permanente y diario”

(S.S. Juan Pablo II, Homilía del 7 de diciembre de 1997)

Fuente: Vaticano


Oremos

    Angelical Domingo Savio, que en la escuela de Don Bosco aprendiste a recorrer los caminos de la santidad juvenil, ayúdanos a imitar tu amor a Jesús, tu devoción a María, tu celo por las almas; y hace que, proponiendo también nosotros de querer la muerte antes que pecar, obtenemos nuestra salvación eterna. Amén

-FRASE DEL DÍA-

 


viernes, 7 de marzo de 2025

MES DE SAN JOSÉ

 OCTAVO DÍA: ADORACIÓN DE LOS MAGOS


Explicación de las letanías

Sancta dei genitrix

    Santa Madre de Dios. Solo a María, como Madre de Dios, puede aplicarse las palabras del Eclesiástico. Aquél que me creó descansó en mi tabernáculo. Ahora bien, por manera en que se cumplió este misterio, no hay nada más maravilloso; porque de la misma manera en que Dios Engendró a su Hijo desde toda la eternidad, sin madre, igualmente, María concibió y trajo al mundo al Hijo de Dios sin padre; y de la misma manera que Dios, con una sola palabra, sacó al universo de la nada, de la misma manera, María cuando dijo al Arcángel “Hágase en mí según tu palabra”, concibió en ese mismo instante por obra del Espíritu Santo, y el Verbo divino de hizo carne.

Sancta Virgo Virginum

    Santa Virgen de las vírgenes. De todos los piadosos motivos que nos mueven a llamar a María la Virgen de las vírgenes, no hay uno más grande que el voto generoso mediante el cual consagró su virginidad a Dios; porque ella lo hizo en un tiempo en que no existía precepto, ni ejemplo ni consejo; en el tiempo mismo en que la virginidad era menos estimada que la esterilidad y era despreciada, vista por los judíos como una maldición de Dios. Por otro lado, considerando que la belleza de María nunca fue ocasión del más mínimo pecado, no inspira, por el contrario sino respeto y piedad a quienes tuvieron la felicidad de verla. Hay que convenir que Dios se complació creando a María, como un objeto que había elegido para ser la Madre de su Hijo y para ser la más pura y la más perfecta de las hijas de la tierra.

    Roguemos a la Virgen en momentos de peligros

-PROPÓSITO DEL DÍA- "Para que por la práctica de los consejos evangélicos y la vida de oración, podamos crecer en el amor a Dios y nuestros hermanos"



 

EVANGELIO - 08 de Marzo - San Lucas 5,27-32.


    Libro de Isaías 58,9b-14.

    Así habla el Señor: Si eliminas de ti todos los yugos, el gesto amenazador y la palabra maligna; si ofreces tu pan al hambriento y sacias al que vive en la penuria, tu luz se alzará en las tinieblas y tu oscuridad será como el mediodía.
    El Señor te guiará incesantemente, te saciará en los ardores del desierto y llenará tus huesos de vigor; tú serás como un jardín bien regado, como una vertiente de agua, cuyas aguas nunca se agotan.
    Reconstruirás las ruinas antiguas, restaurarás los cimientos seculares, y te llamarán "Reparador de brechas", "Restaurador de moradas en ruinas".
    Si dejas de pisotear el sábado, de hacer tus negocios en mi día santo; si llamas al sábado "Delicioso" y al día santo del Señor "Honorable"; si lo honras absteniéndote de traficar, de entregarte a tus negocios y de hablar ociosamente, entonces te deleitarás en el Señor; yo te haré cabalgar sobre las alturas del país y te alimentaré con la herencia de tu padre Jacob, porque ha hablado la boca del Señor.


Salmo 86(85),1-2.3-4.5-6.

¡Enséñame tu camino, Señor!

Inclina tu oído, Señor, respóndeme,
porque soy pobre y miserable;
protégeme, porque soy uno de tus fieles,
salva a tu servidor que en ti confía.

Tú eres mi Dios: ten piedad de mí, Señor,
porque te invoco todo el día;
reconforta el ánimo de tu servidor,
porque a ti, Señor, elevo mi alma.

Tú, Señor, eres bueno e indulgente,
rico en misericordia con aquellos que te invocan:
¡atiende, Señor, a mi plegaria,
escucha la voz de mi súplica!


    Evangelio según San Lucas 5,27-32.

    Jesús salió y vio a un publicano llamado Leví, que estaba sentado junto a la mesa de recaudación de impuestos, y le dijo: "Sígueme".
    El, dejándolo todo, se levantó y lo siguió.
    Leví ofreció a Jesús un gran banquete en su casa. Había numerosos publicanos y otras personas que estaban a la mesa con ellos.
    Los fariseos y los escribas murmuraban y decían a los discípulos de Jesús: "¿Por qué ustedes comen y beben con publicanos y pecadores?".
    Pero Jesús tomó la palabra y les dijo: "No son los sanos los que tienen necesidad del médico, sino los enfermos.
    Yo no he venido a llamar a los justos, sino a los pecadores, para que se conviertan".

    Palabra del Señor

MEDITACIÓN DEL EVANGELIO - 08 de Marzo - «Dejándolo todo, se levantó y le siguió»

 

       San Cirilo de Jerusalén, obispo Catequesis Bautismales: La cuaresma conduce al bautismo


«Dejándolo todo, se levantó y le siguió» 

    Sois ya discípulos de la nueva Alianza y partícipes de los misterios de Cristo, ahora por vocación, pero dentro de poco también como un don: haceos un corazón nuevo y un espíritu nuevo (Ez 18,31) para que se alegren los moradores del cielo. Pues si, como dice el evangelio, «habrá alegría por un solo pecador que se convierte» ( Lc 15,7), ¿cuánto más no moverá a la alegría a los habitantes del cielo la salvación de tantas almas?

    Habiendo entrado por un camino ancho y hermoso, recorred cautelosamente la senda de la piedad. Pues el unigénito Hijo de Dios está plenamente dispuesto para vuestra redención y señala: «Venid todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré» (Mt 11,28). Los que lleváis el pernicioso vestido de vuestras ofensas y estáis oprimidos por las cadenas de vuestros pecados, escuchad la voz del profeta que dice: «Lavaos, purificaos, quitad de delante de mis ojos las maldades de vuestra alma»( Is 1,16), de modo que os aclame el coro de los ángeles: «Dichoso el que es perdonado de su culpa, y le queda cubierto su pecado»( Sal. 31,1). Los que habéis encendido hace poco por primera vez las lámparas de la fe, sostenedlas en las manos sin que se apaguen, para que aquel que en otro tiempo abrió por la fe el paraíso al ladrón en este santísimo monte del Gólgota (Lc 23,43) os conceda también a vosotros cantar el cántico nupcial.

    Si alguno es ahora esclavo del pecado, prepárese mediante la fe para la regeneración liberadora de la adopción filial. Y abandonada la funesta servidumbre de los pecados, una vez dedicado al dulce servicio del Señor, será juzgado digno de disfrutar la herencia del reino celestial. Desvestíos por medio de la confesión del hombre viejo, que se corrompe por las concupiscencias del error, para revestiros del hombre nuevo, que se renueva por el conocimiento de aquel que le creó. Recibid por la fe las arras del Espíritu (2Co 5,5) para que podáis ser recibidos en las moradas eternas. Acercaos (a recibir) el sello espiritual para que podáis ser reconocidos favorablemente por vuestro dueño.

SANTORAL - SAN JUAN DE DIOS

08 de Marzo


    Fundador (1495-1550) Juan Ciudad Duarte nació de padres humildes en Montemayor el Nuevo (Portugal), el año 1495. Eran años de efervescencia, al reclamo de los nuevos descubrimientos. Juan partió de su pueblo cuando sólo tenía ocho años. Entró en España y se quedó en Oropesa. Más tarde seguiría su aventura.

    Entra a servir en casa de un rico propietario. El dueño le propone un ventajoso matrimonio con su hija. Juan no quiere atarse y desaparece. Se alista en el ejército. Lucha como San Ignacio en Fuenterrabía. Sufre muchas peripecias. Por un descuido es expulsado y regresa a Oropesa. Vuelve al ejército contra los turcos y llega hasta Viena. A la vuelta pasa por su pueblo. Luego reside en Sevilla, Ceuta, Gibraltar y Algeciras, siempre con ocupaciones diversas.

    Su vida es una perpetua aventura. A los 42 años llega a Granada. Allí se realizó su conversión. «Granada será tu cruz», le dice el Señor. Desde ahora se llamará Juan de Dios. Predicaba en Granada San Juan de Ávila, y con tales colores y tonos predicó sobre la belleza de la virtud y sobre la fealdad del pecado, con tantos ardores habló sobre el amor de Dios, que Juan se sintió como herido por un rayo. Se tiraba por el suelo, mientras repetía: «Misericordia, Señor, misericordia». Quemó los libros que vendía de caballería, repartió los piadosos, lo dio todo, y corrió por las calles de la ciudad descalzo y gritando sus pecados y su arrepentimiento como uno que ha perdido el juicio.

    Sólo Juan de Ávila que le animó a encauzar aquellos arrebatos en alguna obra permanente de caridad. Y Juan concentró ahora todo su entusiasmo en una nueva Orden: La Orden de los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios. «Haceos el bien, hermanos», repetía sin cesar. Sus primeros compañeros los reclutó el fundador entre la gente más desarrapada: un alcahuete, un asesino, un espía y un usurero. Esa es la fuerza del amor. Un converso que saca del fango a cuatro truhanes y los hace héroes cristianos. Sobre estas cuatro columnas apoyará su obra. Peregrina a Guadalupe. Vuelve a Granada y recoge los primeros enfermos.

    Es el precursor de la beneficencia moderna. Acoge a los enfermos, los cura, los limpia, los consuela, les da de comer. Todo es limpieza, orden y paz en la casa. Por la noche mendiga por la ciudad para los enfermos. Todos se le abren. Todos le ayudan. Es muy expresivo el cuadro de Murillo: va el Santo con el cesto lleno por la ciudad, carga con un enfermo ulceroso que representa a Jesucristo y un ángel le sostiene y le guía. Un día se declaró un incendio en el Hospital.

    Había peligro de que todos los enfermos quedaran abrasados. Juan de Dios, desoyendo a los prudentes, se metió en el fuego, dispuesto a dar la vida, cogió uno a uno sobre sus espaldas y los salvó a todos. A él únicamente se le chamuscaron los vestidos. Las llamas de su amor fueron más fuertes que el fuego. Murió en Granada el año 1550.

Oremos

    ¡Glorioso San Juan de Dios, caritativo protector de los enfermos y desvalidos! Mientras vivisteis en la tierra no hubo quien se apartase de vos desconsolado: el pobre halló amparo y refugio; los afligidos consuelo y alegría; confianza los desesperados y alivio en sus penas y dolores todos los enfermos. Si tan copiosos fueron los frutos de vuestra caridad estando aún en el mundo, ¿qué no podremos esperar de vos ahora que vivís íntimamente unido a Dios en el Cielo? Animados con este pensamiento, esperamos nos alcancéis del Señor la gracia de… si es para mayor gloria de Dios y bien de nuestras almas. Amén.

-FRASE DEL DÍA-